Un mes del caso Agostina Vega: el repaso por los hechos y cómo se encuentra la investigación actualmente
Este martes se cumple un mes desde el momento en que se desató el caso de Agostina Vega. Ahora, con tres detenidos y disputas familiares y dentro de la Justicia, este es el panorama actual.
El caso de Agostina Vega desató una gran conmoción en Córdoba. Uno por uno, los actores de la causa.
Este 23 de junio se cumple un mes del femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años que fue asesinada y descuartizada en la ciudad de Córdoba. A treinta días de una tragedia que conmocionó al país, la investigación liderada por el fiscal Raúl Garzón entra en una etapa decisiva tras el reciente levantamiento del secreto de sumario.
Marchas, allanamientos, rastrillajes y conmoción política y mediática coparon la capital cordobesa en los primeros días del caso, sin embargo, todo dio un giro exactamente una semana después, cuando los efectivos policiales dieron con el cadáver, desmembrado, de la menor.
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Los resultados preliminares de la autopsia arrojaron que la víctima fue estrangulada y el cadáver presentaba signos de desmembramiento, lo que dificultó pericias adicionales para confirmar un presunto abuso sexual.
Hoy Barrelier se encuentra detenido e imputado por homicidio triplemente calificado por alevosía, ensañamiento y violencia de género.
Paso a paso: la reconstrucción de los hechos
Según la investigación, todo apunta a que Agostina fue vista con vida por última vez el sábado 23 de mayo. Ese día, le mintió a su madre diciéndole que iría a la rotisería de su abuelo, pero en realidad tomó un remís hacia el barrio Cofico, específicamente a la casa de Claudio Barrelier (33), quien había sido pareja de su madre.
Agostina llegó al lugar engañada: un audio enviado a sus amigas revelaba que Barrelier le había prometido una "sorpresa" para su mamá. El remisero que la trasladó, Ariel Torres, recordó que la joven se veía tranquila y que un hombre encapuchado salió a pagar el viaje, evitando mirarlo a la cara e incluso entregándole un dólar para completar el pago. Ese hombre era el presunto femicida.
A partir de esto, la justicia determinó que el crimen ocurrió entre la 1 y las 3 de la madrugada del domingo 24 de mayo, pocas horas después de su ingreso a la vivienda del principal sospechoso.
En este punto habrían intervenido de distinta manera los otros dos detenidos de la causa. De acuerdo con la hipótesis principal, Soledad Andreani -ex pareja de Barrelier- cumplió un rol operativo fundamental al prestar su Ford Ka negro en el que se trasladó el cadáver de Agostina hasta el descampado en Ampliación Ferreyra.
Tras el descarte del cuerpo, existen videos que muestran a la mujer junto a Barrelier retirando una manta del auto y realizando compras en una ferretería pocas horas después del hallazgo, acciones que la justicia interpreta como maniobras para ocultar pruebas o borrar evidencias del crimen.
Además de Andreani, la investigación fiscal también puso sus ojos sobre Osvaldo Fassetta, quien alquilaba una habitación en la misma casa donde ocurrió el asesinato. El sujeto fue señalado por haber realizado acciones destinadas a entorpecer el avance de la investigación y favorecer a Barrelier.
Un elemento que llamó la atención de los peritos es que Fassetta estuvo con Melisa Heredia -madre de la víctima- en los primeros momentos tras la desaparición de la menor. Para los investigadores, este acto no habría sido una muestra de solidaridad, sino una táctica para seguir de cerca los movimientos de la familia y la policía durante la búsqueda inicial.
De esta manera, la investigación sostiene que ambos imputados participaron activamente en la alteración de la escena y en el ocultamiento de pruebas cruciales antes de que el cuerpo fuera descubierto una semana después. El fiscal Raúl Garzón les atribuye el delito de encubrimiento agravado.
Los avances y tensiones en la investigación
Con el levantamiento del secreto de sumario el pasado viernes, las partes finalmente pueden acceder a las pruebas.
Además, el caso destapó que Andreani estaba al frente del recinto nocturno Wachitas Bar, clausurado bajo sospechas de prostitución de menores y presuntos vínculos con sectores políticos y policiales. En este contexto de tensión, el intendente Daniel Passerini denunció recientemente que un funcionario municipal recibió una amenaza mafiosa -dos balas en su escritorio- tras clausurar Punta Alvear, otro bar vinculado a la investigación.
Mientras la causa avanza hacia nuevas definiciones, la familia de Agostina continúa encabezando marchas en Córdoba, exigiendo que "caigan todos los responsables" y reclamando una condena ejemplar para que este caso "no sea un número más".