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Trasladaron al doble femicida Pablo Laurta a Córdoba y la familia de Luna volvió a reclamar

Pablo Laurta, acusado por los femicidios de Luna Giardina y Mariel Zamudi, fue alojado en la cárcel de Cruz del Eje. Su traslado reavivó el reclamo.


Pablo Laurta ya se encuentra alojado en la cárcel de Cruz del Eje, en Córdoba, tras ser trasladado desde Entre Ríos para afrontar el juicio por los femicidios de Luna Giardina y Mariel Zamudio. El cambio de penal había sido cuestionado por su defensa, pero el planteo no prosperó.

Mientras tanto, la Justicia entrerriana prorrogó por otros 100 días la prisión preventiva que pesa sobre el acusado por el crimen del remisero Martín Sebastián Palacio. La medida se extenderá hasta el 16 de diciembre y fue solicitada por la Fiscalía.

Traslado a Córdoba de Pablo Laurta

Laurta permanece detenido en Córdoba por los asesinatos de su expareja y su exsuegra, pero también enfrenta una causa abierta en Entre Ríos por el homicidio y posterior desmembramiento de Palacio.

La jueza de Garantías de Concordia, María Gabriela Seró, dispuso la extensión de la prisión preventiva al femicida. Según explicó el abogado defensor Augusto Laferriere, la defensa decidió no oponerse ni apelar la resolución porque su cliente ya tiene vigente otra medida de detención en Córdoba.

Distinta fue la postura del letrado frente al traslado. Laferriere había presentado un recurso para intentar impedir el cambio de cárcel, al considerar que podía agravar las condiciones de detención de Laurta y alejarlo todavía más de su entorno familiar, que reside en Uruguay. El planteo fue rechazado por la jueza por no tratarse de una resolución apelable.

Con el acusado ya alojado en Cruz del Eje, también cambió la modalidad de comunicación con su abogado. “Para hablar con él, tendré que viajar y hacerlo presencialmente, o bien mediante videoconferencia con periodicidad semanal”, detalló Laferriere.

En ese sentido, la Justicia entrerriana ordenó que se le garanticen al menos 30 minutos semanales de comunicación con su defensor mediante videollamadas u otros medios telemáticos.

El crimen del remisero y el raid que terminó en Córdoba

Pablo Laurta está procesado en Concordia por el crimen de Martín Sebastián Palacio, un remisero de Buenos Aires de 49 años al que había contratado para viajar hacia Córdoba.

Según la investigación, el acusado cruzó en canoa desde Uruguay hacia Entre Ríos antes de encontrarse con el chofer, una maniobra con la que habría evitado que su ingreso al país quedara registrado por Migraciones.

El 7 de octubre de 2025, a las 19.53, subió al Toyota Corolla de Palacio. El remisero había sido contratado para llevarlo hasta Rafaela, Santa Fe, pero el recorrido tomó otro rumbo.

Los investigadores sostienen que el trayecto posterior por Entre Ríos fue planificado para evitar los controles de las fuerzas de seguridad ubicados sobre las principales rutas.

Seis días después, el cuerpo de Palacio, al que le faltaban los brazos y la cabeza, fue encontrado en un paraje rural cercano a Concordia. Otros restos aparecieron posteriormente en inmediaciones de la ciudad entrerriana de Tala. El Toyota Corolla del remisero, en tanto, fue hallado incendiado en Córdoba.

Para los investigadores, el crimen formó parte del raid que llevó a Laurta desde Entre Ríos hasta Córdoba, donde está acusado de haber asesinado a Luna Giardina y Mariel Zamudio. Tras los femicidios, se habría llevado a su hijo, que entonces tenía 5 años, y emprendido el regreso hacia Entre Ríos. Finalmente, fue detenido en el Hotel Berlín de Gualeguaychú, donde se encontraba junto al niño. En la habitación, los investigadores hallaron pertenencias de Palacio.

La familia de Luna cuestionó el traslado

El traslado y la situación procesal del acusado generaron un nuevo reclamo de los familiares de las víctimas. Laura Giardina, hermana de Luna, cuestionó en diálogo con Telenoche por Canal El Doce que Laurta pueda formular denuncias y planteos mientras ella todavía no fue admitida como querellante.

La hermana de la víctima rechazó la versión del acusado, quien denunció una supuesta red de trata infantil en la que, según sostuvo, Luna y Mariel pretendían hacer ingresar a su hijo.

“Este tipo busca justificar las atrocidades que hizo”, expresó Laura. Y agregó: “Luna y Mariel se desvivían por el nene. Literalmente dieron su vida por el niño. Lo que hacían por mi sobrino era cuidarlo y protegerlo”.

También cuestionó la acusación formulada por Laurta y sostuvo que la familia continúa reclamando que se investigue lo ocurrido sin perder de vista los antecedentes del caso.

La abogada Marina Romano explicó que Laura busca desde el comienzo de la investigación ser incorporada como querellante, pero todavía no consiguió una respuesta favorable.

La letrada cuestionó que se le haya habilitado al acusado la posibilidad de presentar la denuncia y sostuvo que el juez de control, Amuchástegui, “obstaculizó” el pedido de Laura para participar de la causa. También recordó que Luna había realizado cinco denuncias previas por violencia de género. “No sé con qué fundamento le habilitan semejante derecho a un doble femicida y un homicida”, manifestó Romano.

Y resumió su malestar con una frase: “La verdad es que a veces sentimos que tiene más derecho el asesino que la familia”.