Asesinato en una riña: imputaron a dos hermanos por el brutal ataque a golpes a un hombre en Godoy Cruz
Franco Agustín Castro Santillán y Claudio Ezequiel Castro Santillán fueron imputados por el asesinato de Gastón Pereyra Junco ocurrido en Godoy cruz.
Claudio Ezequiel Castro Santillán y Franco Agustín Castro Santillán fueron imputados por el asesinato de Gaston Guillermo Pereyra Junco ocurrido en Godoy Cruz.
La investigación por el asesinato de Gastón Guillermo Pereyra Junco (42), el hombre que fue asesinado a golpes en una riña ocurrida durante la noche del sábado en Godoy Cruz, atravesó momentos claves, luego de que en la últimas horas la fiscal de Homicidios Claudia Ríos imputara a los dos hombres aprehendidos por el hecho de sangre.
Se trata de Franco Agustín Castro Santillán, de 38 años, y Claudio Ezequiel Castro Santillán, de 50, quienes fueron acusados por la representante del Ministerio Público Fiscal, por el delito de Homicidio en riña, calificación que preveé una pena de dos a seis años de prisión.

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Qué arrojó la necropsia
Fuentes vinculadas a la investigación explicaron a este medio que uno de los datos centrales que permitió avanzar con la imputación fue el resultado de la necropsia. De acuerdo con ese informe, Pereyra Junco habría fallecido como consecuencia de los golpes recibidos durante la riña y no por una herida provocada por un disparo de arma de fuego.
La precisión resulta relevante porque durante el enfrentamiento ocurrido aquella noche en la vía pública se efectuó un disparo con una pistola calibre 9 milímetros, que posteriormente fue secuestrada y quedó incorporada al expediente.
De esta manera, la investigación dejó de centrar la causa de muerte en una eventual lesión provocada por el arma y puso el foco en las heridas que la víctima presentaba en el rostro, compatibles con una golpiza.
Ahora, la Fiscalía aguarda los resultados anatomopatológicos, que serán determinantes para establecer con mayor precisión cuáles fueron las lesiones que provocaron la muerte. Ese estudio permitirá profundizar el análisis sobre las consecuencias de los golpes sufridos durante la pelea y aportar nuevos elementos para reconstruir la mecánica del episodio.
La riña que terminó en homicidio
El hecho de sangre ocurrió durante la noche del sábado, alrededor de las 20.30, en inmediaciones de Boulogne Sur Mer y Chile, en el barrio Los Olmos, Godoy Cruz.
Un llamado a la línea de emergencias 911 alertó sobre un enfrentamiento, un disparo y la presencia de un hombre gravemente herido y tendido en la vía pública.
Cuando los efectivos llegaron al lugar encontraron a Gastón Guillermo Pereyra Junco con importantes lesiones y solicitaron asistencia médica. Una ambulancia del Servicio de Emergencias Coordinado (SEC) arribó minutos después y asistió al hombre. Sin embargo, pese a las maniobras realizadas, los profesionales terminaron constatando su fallecimiento en el lugar.
Dos hermanos aprehendidos
En el marco de las primeras actuaciones, Franco Agustín Castro Santillán y Claudio Ezequiel Castro Santillán fueron aprehendidos y quedaron a disposición de la Justicia. En la escena también fue hallada y secuestrada un arma de fuego calibre 9 milímetros.
Una de las versiones del hecho incorporadas al expediente surgió a partir de las declaraciones realizadas por uno de los aprehendidos. Franco Agustín Castro Santillán, quien aseguró haber sido testigo del ataque, relató que su hermano, Claudio Ezequiel Castro Santillán, habría mantenido un forcejeo con Pereyra Junco durante la aparente riña y en el momento en el que se produjo el disparo.
En la escena también fue entrevistada la pareja de la víctima, quien manifestó que no tenía conocimiento de que Pereyra Junco mantuviera algún conflicto de vieja data con los dos hombres.
Ahora, la investigación deberá esperar los resultados de los estudios anatomopatológicos para determinar con precisión cuál fue la lesión mortal que terminó con la vida de Gastón Guillermo Pereyra Junco.
La causa entra así en una etapa decisiva: mientras el arma secuestrada continúa bajo análisis, los resultados médicos y el resto de las pruebas deberán terminar de reconstruir una secuencia que comenzó con una riña y terminó con la muerte de un hombre.



