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Médicos truchos: la denuncia de la médica que hizo estallar el escándalo en la clínica de González Catán

La médica Romina Neira aseguró que ya había declarado en otras causas por certificados falsos y advirtió que conseguir un sello médico “es muy fácil”.

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La médica estética Romina Neira quedó involuntariamente involucrada en una de las investigaciones más impactantes sobre una presunta red de médicos truchos y ejercicio ilegal de la medicina en González Catán, que estalló tras un allanamiento realizado por la Policía Federal este martes.

Su nombre apareció en certificados médicos falsos emitidos desde la clínica “Argentina Salud”, una institución que, según la Justicia, funcionaba como fachada de una presunta red delictiva integrada por falsos médicos y operadores ilegales de salud.

Argentina Salud, la cobertura que tenía las clínicas truchas en González Catán

Pero además de la gravedad de la causa judicial, el testimonio de Neira dejó expuesta otra problemática: la extrema facilidad con la que puede falsificarse un sello médico y utilizarse la identidad de profesionales reales para emitir documentación adulterada.

La profesional, que tiene consultorios en Palermo y más de 200 mil seguidores en redes sociales, relató que todo comenzó en diciembre de 2025, cuando una médica que era hermana de una fiscal que investigaba en una causa de violencia de género detectó irregularidades en certificados presentados ante la Justicia.

Según explicó Neira, la profesional notó inconsistencias entre la matrícula consignada y la especialidad médica. Además, reconoció su nombre por la exposición pública que tiene en redes sociales y televisión, por lo que decidió contactarla directamente para advertirle que estaban utilizando certificados emitidos en su nombre.

“Me hacen saber de que estaban usando en mi nombre esos certificados que aparecían en una causa de La Matanza”, contó la médica a MDZ.

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La médica estética Romina Neira.

La médica estética Romina Neira.

La denuncia que inició todo

Neira aseguró que, al revisar la documentación, comprobó rápidamente que no se trataba de firmas auténticas y que incluso la especialidad médica mencionada no coincidía con la suya. “Ni siquiera es mi especialidad, con lo cual todo el sello era trucho”, afirmó.

Tras detectar la maniobra, decidió avanzar legalmente. Junto a sus abogados envió una carta documento a la clínica “Argentina Salud” y realizó una denuncia formal advirtiendo que estaban utilizando su matrícula y su identidad profesional para ejercer ilegalmente la medicina.

De acuerdo con su relato, quien le respondió fue Alberto Santarceri, el presunto dueño de la clínica, que le aseguró que no existía ninguna persona trabajando allí con su nombre, aunque le prometió iniciar una investigación interna.

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Alberto Santarceri, el presunto dueño de Argentina Salud, junto con su pareja Noelia Sofía Edith Luna, ambos detenidos por la causa de la clínica donde operaban médicos truchos.

Alberto Santarceri, el presunto dueño de Argentina Salud, junto con su pareja Noelia Sofía Edith Luna, ambos detenidos por la causa de la clínica donde operaban médicos truchos.

Durante meses no volvió a recibir novedades sobre el tema. Sin embargo, cuando la Justicia avanzó con allanamientos y detenciones en el establecimiento de González Catán, descubrió que no era un episodio aislado, sino parte de una estructura mucho más grande.

“Pensé que era un caso aislado y que yo era la única damnificada. Nunca imaginé que era toda una red”, sostuvo.

Según la investigación judicial, en la clínica se habrían utilizado las matrículas de más de 50 médicos reales para confeccionar certificados y documentación falsa.

“No fue la primera vez que falsificaron mi sello”

Uno de los puntos más alarmantes del testimonio de Neira es que no era la primera vez que debía declarar en causas relacionadas con documentación médica adulterada, sino que en los últimos seis meses ya había tenido que presentarse como testigo en otros expedientes vinculados a certificados truchos emitidos con su nombre.

“Hace 20 años que soy médica, pero en el lapso de estos últimos seis meses me ha tocado testificar por certificados truchos en mi nombre”, explicó.

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El momento del allanamiento a la clínica

El momento del allanamiento a la clínica "Argentina Salud".

En esos casos anteriores, los certificados falsificados habían sido utilizados para trámites ante ART y seguros. Según relató, las irregularidades se descubrían cuando las compañías solicitaban confirmar la autenticidad de la documentación y ella debía declarar que ni la firma ni el sello eran reales.

Esa repetición de episodios llevó a la médica a sospechar que podía existir una conexión entre todos los casos, no obstante con la mediatización del caso entendió la magnitud de la operación que, según la Justicia, llevaban adelante en Argentina Salud.

La facilidad para falsificar un sello médico

De acuerdo con el testimonio de Neira, el sistema actual deja completamente expuestos a los profesionales debido a la facilidad con la que se puede producir sellos apócrifos.

"Me ha pasado que se han comunicado conmigo médicos que les han pasado en otras situaciones robos de matrículas, y lamentablemente es más frecuente de lo que uno piensa el robo de matrículas y usurpación de la identidad en la Argentina", denunció, y agregó: “Es muy fácil sacar un sello. Nadie te pide un dato, un título habilitante para sacar un sello”.

Según explicó, "hoy cualquier persona puede sacar un sello médico con nombre, matrícula y especialidad sin acreditar identidad ni documentación profesional".

Para Neira, esa falta de regulación facilita tanto el robo de identidad profesional como la emisión de certificados falsos. La médica también reclamó mayores controles estatales y propuso que para fabricar un sello se exija documentación habilitante, títulos y acreditaciones oficiales.

Mientras la causa avanza en la Justicia, el caso volvió a abrir el debate sobre los controles sanitarios, las clínicas ilegales y la vulnerabilidad de las identidades profesionales dentro del sistema de salud argentino.