"Matalo, matalo": el testimonio que complica a los motochorros y asesinos de Lautaro
Un vecino aseguró haber escuchado la orden de los motochorros antes de los disparos que asesinaron a Lauraro, de 17 años, en San Francisco Solano.
Lautaro Servín tenía 17 años y fue asesinado por motochorros. Foto: LaNoticia1.
La investigación por el asesinato de Lautaro Servín, el adolescente de 17 años que fue baleado por motochorros cuando se dirigía a la escuela junto a su padre en San Francisco Solano, sumó en las últimas horas un testimonio clave que podría ayudar a reconstruir los momentos previos al crimen.
Un vecino que presenció parte de la secuencia declaró ante los investigadores que escuchó una escalofriante orden pronunciada por uno de los atacantes segundos antes de los disparos: “Matalo, matalo”.
El relato coincide con otros elementos reunidos en la causa y refuerza la hipótesis de que los delincuentes actuaron con extrema violencia durante el intento de robo que terminó con la muerte del estudiante.
El ataque de los motochorros
Según la declaración del testigo, todo ocurrió en cuestión de segundos. El hombre contó que escuchó una brusca frenada frente a su vivienda y salió a observar qué sucedía. Al asomarse, vio a dos motochorros enfrentándose con Lautaro y su padre.
Fue entonces cuando escuchó el grito que hoy forma parte del expediente judicial. Instantes después, se produjeron varias detonaciones de arma de fuego que alteraron la tranquilidad de la mañana.
El crimen ocurrió alrededor de las 7:40 cuando Lautaro caminaba rumbo al colegio acompañado por su padre. En ese momento fueron interceptados por dos delincuentes que se desplazaban en una motocicleta de colores negro y rojo.
Disparos a matar
De acuerdo con la reconstrucción realizada por los investigadores, los asaltantes intentaron concretar un robo y, en medio de la situación, efectuaron varios disparos contra las víctimas.
Las pesquisas indican que el adolescente cayó al suelo tras recibir los primeros impactos. Sin embargo, los agresores habrían advertido que aún seguía con vida y volvieron a disparar antes de escapar del lugar.
La desesperación se apoderó de familiares y vecinos. Un residente de la zona trasladó de urgencia al joven hasta el Hospital Oñativia luego de observar que comenzaba a convulsionar.
En un primer momento no se detectaron heridas visibles, pero ya en el centro de salud los médicos confirmaron que presentaba una lesión de arma de fuego en la espalda. Pese a los esfuerzos del personal sanitario, Lautaro falleció poco después como consecuencia de un paro cardíaco derivado de las graves heridas sufridas.
La causa es investigada por la Unidad Funcional de Instrucción Nº 4 de Almirante Brown. Mientras tanto, efectivos policiales continúan analizando cámaras de seguridad de la zona y relevando testimonios para identificar a los responsables del homicidio. Por el momento, los dos motochorros permanecen prófugos y son intensamente buscados.