Los detalles del asesinato que sacudió a un pueblo con poco más de 100 habitantes en alta montaña
Lucas Cruz Jara, de 17 años, fue asesinado a puñaladas el domingo en Polvaredas. Uno de los presuntos autores está detenido y otros dos están en la mira.
Luis Diego Videla y los hermanos Díaz Piotto, los tres sospechosos del asesinato que tiene la causa. (Se pixelan los rostros porque aún no habían sido imputados)
La pequeña y tranquila comunidad de Polvaredas, ubicada alta montaña, fue sacudida la noche del domingo con el asesinato de Lucas Iván Cruz Jara. El chico de 17 años fue acribillado a puñaladas durante una pelea entre familias, en la que también hirieron a su hermano. Un vecino fue detenido como posible autor y otros dos quedaron en la mira.
El único sospechoso que se encuentra tras las rejas, identificado como Luis Diego Videla (25), fue aprehendido en la escena de la riña fatal junto a su novia, quien iba a ser liberada porque no estaba directamente relacionada con el ataque que acabó con la vida de la víctima. La mujer, al igual que su pareja, presentaba pequeñas lesiones: una herida cortante en la nariz y un corte en el dedo pulgar de la mano derecha, respectivamente.
Más allá de que las primeras averiguaciones los marcaron como partícipes del enfrentamiento, no existen pruebas suficientes que, por ahora, motiven una imputación por homicidio contra Videla y mucho menos hacia su novia. Por eso, se aguardaban por declaraciones e informes para definir la situación del varón.
Además, en las últimas horas, se sumaron nuevas pruebas al expediente liderado por el fiscal de Homicidios Oscar Malla, que comprometieron fuertemente a dos hermanos que también residen en ese sector cordillerano del departamento de Las Heras. Se trata de Ángel David y Jonathan Gustavo Díaz Piotto, de 34 y 35 años, respectivamente.
Las fuentes consultadas por MDZ sostienen que las autoridades confiaban en que, uno de los próximos pasos de la instrucción, será ponerlos a disposición de la Justicia. Además, ambos contaban con antecedentes por algunos delitos menores.
El conflicto de vieja data entre familias
Allegados a la pesquisa señalaron a este portal que todo ocurrió por un conflicto que dos familias vienen acarreando desde hace tiempo. Al tratarse de un pueblo de poco más de 100 habitantes, donde todos se conocen y se ven todos los días, los problemas entre ambas facciones afloraban constantemente.
"Se vienen peleando hace meses y, al parecer, ayer se les fue de las manos", agregó un investigador y explicó que se analizaban las declaraciones de vecinos que presenciaron toda la situación para avanzar con la investigación.
Cómo se desató el crimen
De acuerdo con la reconstrucción realizada por los investigadores, el conflicto comenzó pasadas las 21 del domingo, cuando integrantes de la familia Videla advirtieron daños en los cristales y los espejos de un camión que se encontraba estacionado sobre la vía pública. Esa situación derivó en una fuerte discusión con miembros de la familia Jara.
Lejos de apaciguarse, la tensión escaló con el correr de las horas. Ya por la noche, los Jara regresaron hasta la vivienda de los Videla, ubicada en la casa 66 del barrio Cuadro Estación, sobre la Ruta 7, donde se produjo una violenta pelea en la que participaron varios integrantes de ambos grupos familiares.
En medio del enfrentamiento, Lucas Iván Cruz Jara recibió múltiples puñaladas, una de ellas en el tórax, que terminó provocándole la muerte poco después en el Hospital Dr. Luis Chrabalowski. Su hermano también fue atacado con un arma blanca y sufrió al menos diez heridas cortopunzantes, por lo que tuvo que ser trasladado al Hospital Central, donde quedó internado.
Cuando los primeros policías llegaron al lugar encontraron a ambos hermanos heridos a pocos metros de la vivienda donde se había producido la riña, mientras que Luis Diego Videla y su pareja permanecían en el domicilio.
Ambos fueron aprehendidos en ese momento, aunque con el avance de la investigación la situación procesal de la mujer quedó prácticamente descartada, mientras que los pesquisas continúan reuniendo pruebas para determinar quién o quiénes fueron los autores de las puñaladas mortales.