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La fuerte denuncia de una amiga del enfermero muerto: "Sabía de más y pagó con su vida"

La muerte de un enfermero en Palermo suma dudas en medio del escándalo después de que una amiga descartara el suicidio.

El enfermero, Eduardo Bentancourt, había llegado hacía pocas semanas a Buenos Aires.

El enfermero, Eduardo Bentancourt, había llegado hacía pocas semanas a Buenos Aires.

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En medio del escándalo por las “Propofest” y las “fiestas del fentanilo”, que se destapó tras la muerte del anestesista Alejandro Zalazar, se conoció el hallazgo de Eduardo Bentancourt, un enfermero de 44 años que fue encontrado sin vida en Palermo. Allí habrían detectado varios indicios similares y ahora una amiga denunció que no se trataría de un suicidio ni de un hecho accidental.

Sus declaraciones podrían dar un giro en la causa, mientras la Justicia ya investiga los distintos fármacos secuestrados en su vivienda en el barrio porteño de Palermo.

La denuncia de la amiga del enfermero

En una entrevista con La Nación, Daniela, íntima amiga de la víctima, sembró dudas y descartó tanto la hipótesis de suicidio como un vínculo con estas fiestas. “Edu era la persona más empática y hermosa, y no por ser mi amigo, sino porque así vivía él. Sus compañeros de trabajo y sus pacientes lo amaban. Solo sé que él no quiso ser parte de algo; hay mucha gente de alto estatus, mucha plata involucrada. Sabía de más y armaron una escena de película”, afirmó.

“El que conoce un poco sabe que es imposible autoadministrarse cuatro ampollas de propofol. ¡Cuatro! Cuando con la dosis mínima ya entrás en sedación profunda”, subrayó.

drogas secuestradas en el departamento del enfermero foto TN

Además, descartó un posible vínculo con las “Propofest” y dejó entrever la posibilidad de un asesinato: “Cada vez salen más cosas y me indigna que lo relacionen con esas famosas fiestas de propofol donde la entrada cuesta casi tres mil dólares. Eso representa como cuatro sueldos nuestros; es una locura. Necesitaban a alguien para desviar la tremenda trama que hay detrás de todo esto. Él no quiso ser parte, vio algo seguramente y, conociéndolo, no iba a estar de acuerdo. Pagó muy caro, pagó con su vida”.

Otro de los puntos que señaló Daniela fue la facilidad para acceder a la cantidad de ampollas encontradas en su departamento —más de 50 de distintos fármacos hospitalarios—. En ese sentido, remarcó que el enfermero llevaba solo un mes en Buenos Aires y aún estaba en búsqueda de empleo.

La despedida al enfermero

En un sentido posteo en redes sociales, una de sus amigas publicó una foto junto a Eduardo Bentancourt con el mensaje: “No tengo las palabras suficientes. Cuando la vida sorprende con una despedida tan inesperada, todo queda en silencio, en incredulidad, en un dolor que cuesta entender”, expresó.

“Nos quedamos con lo pendiente, con lo que faltó decir, con abrazos que ya no podremos dar… pero también con todo lo hermoso que compartimos”, agregó.

Y concluyó: “Fuiste una persona especial, de esas que dejan marca, de esas que no se olvidan. Y aunque hoy duela tanto, sé que tu recuerdo va a seguir vivo en cada risa, en cada historia, en cada rincón donde supiste estar. Hoy, así, rota completamente. Te amo, amigo”.