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Fallo histórico por los "Vuelos de la Muerte": dictaron prisión perpetua y una absolución

Los jueces Casación dieron un giro a las condenas de altos mandos militares por delitos de lesa humanidad en el circuito represivo ABO. El fallo en detalle.


La causa por los delitos de lesa humanidad del circuito Atlético-Banco-Olimpo (ABO), y algunos de los principales altos mandos militares responsables, tuvo un giro sobre la situación de estos últimos este jueves en la Sala IV de la Cámara de Casación, donde se modificaron las condenas a los represores. Tres pasaron de una pena de 25 años a perpetua y uno fue absuelto de todo cargo.

En un extenso documento de más de 200 páginas, los jueces Javier Carbajo, Gustavo Hornos y Mariano Borinsky desarmaron la estructura de impunidad que permitía a los verdugos de la Gendarmería escudarse tras "órdenes administrativas". Se trata de Hugo Luis Medina, Sergio Raúl Nazario y Miguel Pablo Lugo, apuntado por 18 homicidios agravados, privación ilegítima, torturas, violaciones y otros graves delitos de lesa humanidad perpetrados durante la última dictadura militar.

El punto más relevante del fallo fue la revocación de las absoluciones dictadas previamente por el Tribunal Oral Federal Nº2 en favor de los represores en torno a los asesinatos descritos. Estos fueron cometidos mediante los denominados "vuelos de la muerte" el 6 de diciembre de 1978. El tribunal anterior los había absuelto argumentando que no se había probado su presencia física en el momento del traslado o en la ejecución misma.

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La audiencia virtual del Tribunal Oral Federal N.º 2 en 2023.

Sin embargo, a raíz del pedido presentado por la querella de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, Casación revisó el caso y determinó que su aporte fue indispensable, ya que al mantener a las víctimas en cautiverio, garantizaron el resultado final para sus víctimas. Así, se aplicó la figura de coautoría por dominio funcional del hecho dentro de un aparato organizado de poder, donde cada integrante de la estructura criminal cumplía una tarea esencial.

Según reconstruyó la Justicia, aquel día, 18 personas fueron despojadas de sus pertenencias, incluso de la silla de ruedas de José Poblete. Bajo la mentira de un traslado a una granja de rehabilitación o a un penal en el sur, les inyectaron un sedante para subirlos, adormecidos y delirantes, a los camiones que los llevarían a su destino final: el mar.

Así, el tribunal revocó las tibias penas anteriores de 25 años y se les impuso la prisión perpetua a Medina, Lugo y Nazario.

Los crímenes de lesa humanidad y las condenas

El trío de represores condenado por delitos de lesa humanidad operaba en uno de los tres centros de detención clandestina que formaban un circuito represivo conocido como ABO, a cargo de los mismos grupos de tareas integrados por efectivos de la Policía Federal y de la Provincia de Buenos Aires, del Ejército, del Servicio Penitenciario, de la Aeronáutica y de Gendarmería: Club Atlético y Olimpo, ambos ubicados en Ciudad de Buenos Aires, y El Banco, situado en la provincia de Buenos Aires.

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Mapa de los centro clandestinos que formaron el circuito represivo conocido como ABO.

Justamente, quienes recibieron este fuerte revés judicial eran parte de Gendarmería y se desempeñaron en el centro Olimpo. Desde las distintas posiciones que ocupaban, estos realizaron acciones claves para el fatal desenlace de las víctimas, pero también fueron condenados por otro gran número de graves delitos cometidos durante el proceso.

Concretamente, se los encontró culpables de ser coautores de privación ilegítima de la libertad agravada y tormentos agravados en 124 casos; también bajo la misma calificación se los condenó por siete violaciones agravadas, un caso de abuso deshonesto agravado y otro de tentativa de violación.

Aunque se destacó la absolución de Miguel Pablo Lugo en el caso de Jorge Israel Gorfinkiel, una de las víctimas de privación ilegítima de la libertad agravada y tormentos agravados, ya que se comprobó que Gorfinkiel desapareció en abril de 1978, meses antes de que Lugo se incorporara al circuito represivo en agosto de ese año.

Qué pasó con sus líderes y la llamativa conexión con Mauricio Macri

Medina, Nazario y Lugo no fueron los únicos apuntados por esta causa. Según comprobó la Justicia, en el organigrama represor se ubicaban por arriba de ellos Jose "El Turco" Ahmed, subcomisario de la Policía Federal Argentina, y Carlos Alberto Infantino, inspector de la Superintendencia de Seguridad Federal. Sin embargo, ambos se encuentran muertos.

El Turco Ahmed, aunque era uno de los máximos apuntados por la megacausa, murió en el año 2022, semanas antes de que comenzara el juicio oral. Así, su participación en el proceso penal quedó interrumpida mucho antes de esta sentencia definitiva. En los testimonios citados en el fallo de casación, los sobrevivientes continuaron identificando a Ahmed como uno de los autores directos de torturas y abusos sexuales en el circuito ABO.

Sin embargo, la historia de Ahmed no se limitó a ser parte del sangriento proceso militar de los años 70, sino que años después lideró la "Banda de los Comisarios", responsable del secuestro de Mauricio Macri en agosto de 1991. En este episodio, quien terminaría siendo presidente de la Nación permaneció secuestrado durante doce días, siendo finalmente liberado el 5 de septiembre del mismo año.

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Jose "El Turco" Ahmed, subcomisario de la Policía Federal Argentina y lider de la banda que en 1991 secuestró a Mauricio Macri.

En el año 2001, el juez Rodolfo Canicoba Corral condenó a Ahmed a la pena de reclusión perpetua por este hecho y otros secuestros cometidos por la banda. Para ese momento, Ahmed ya llevaba diez años cumpliendo detención en el penal de Caseros. Sin embargo, en junio de 2004, la Sala I de la Cámara Federal revisó su caso y redujo su condena a 25 años de prisión. Gracias a la aplicación del beneficio legal conocido como "2x1", Ahmed pudo recuperar su libertad tras salir del penal de Marcos Paz.

Pero, finalmente, en 2018 El Turco volvió a ser detenido por orden del juez federal Daniel Rafecas, debido a su responsabilidad en crímenes de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura militar.

En ese mismo momento también se detuvo a Infantino, quien fue procesado como coautor de privación ilegítima de la libertad y tormentos en perjuicio de 279 víctimas. Todas dentro del circuito ABO, a excepción del caso de Victoria Vallejos, una joven de 16 años que trabajaba como empleada doméstica en su propia casa en 1976. La adolescente desapareció luego de comunicarle al represor que iba a renunciar, a lo que Infantino respondió con que la llevaría a la "coordinación federal" para firmar "los papeles correspondientes". Esto fue lo último que se supo de la menor.

Al igual que Ahmed, Intanfino también murió en marzo de 2026. Su fallecimiento fue informado por su abogado defensor y acreditado ante la justicia mediante la presentación de la correspondiente acta de defunción.

Una absolución en la megacausa

El caso de Miguel Víctor Pepe es particular dentro de la megacausa ABO, ya que, a diferencia de otros imputados, su proceso culminó con una absolución confirmada debido a la falta de certeza sobre su presencia física en los centros de detención durante los crímenes.

Pepe se desempeñaba como sargento de la Gendarmería Nacional Argentina durante los años de la dictadura. Según las acusaciones, habría formado parte del grupo de tareas en el centro clandestino Olimpo, cumpliendo funciones en la guardia interna donde se manejaba a las víctimas secuestradas y se controlaba su ingreso y egreso.

Al igual que el resto de sujetos mencionados, fue detenido en 2018 tras ser imputado por delitos de lesa humanidad. Precisamente, se lo acusó de ser partícipe necesario en 19 homicidios agravados, en los "vuelos de la muerte", y coautor de privación ilegítima de la libertad y tormentos agravados en 130 casos.

Aunque algunos gendarmes lo señalaron durante el proceso como un "torturador y asesino" que concurría al centro de detención al menos dos o tres veces por semana por su propia voluntad, el Tribunal Oral en lo Criminal Federal Nro. 2 resolvió en 2023 absolverlo de todos los cargos. Los jueces consideraron que había una grave contradicción: mientras dichos testimonios lo ubicaban en el Olimpo, los documentos oficiales lo situaban custodiando al jefe del Ejército en las mismas fechas.

Respaldando esta decisión, los jueces de la Sala IV decidieron confirmar la absolución de Pepe, rechazando los recursos de la fiscalía y las querellas que pedían su condena.