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El crudo antecedente que complica a la madre de Ángel, el niño que murió en Comodoro Rivadavia

Nuevos testimonios revelan antecedentes de violencia extrema en el entorno familiar y complican la situación de la madre y el padrastro, mientras la Justicia busca determinar responsabilidades en la muerte del niño.

mama de angel comodoro rivadavia

La investigación por la muerte de Ángel, el niño de 4 años fallecido en Comodoro Rivadavia, suma nuevos y graves elementos que complican la situación de su madre y su padrastro. Según trascendió en las últimas horas, ambos habrían intentado instalar una versión de los hechos para evitar ser descubiertos, en medio de un caso que ya conmociona al país.

En ese contexto, comenzaron a salir a la luz antecedentes de violencia que rodean al entorno familiar del menor. Testimonios señalan que el padrastro tenía un historial de agresiones contra niños en relaciones anteriores. Una de sus exparejas, Rocío Villegas, aseguró que el hombre golpeaba a su hijo mientras convivían en Córdoba, en episodios que se habrían extendido durante varios años.

De acuerdo con ese relato, las agresiones no se limitaban a golpes, sino que también incluían encierros, amenazas y situaciones de extrema violencia psicológica. Otra mujer que mantuvo una relación con el acusado, Cecilia Torres, también denunció hechos similares, afirmando que el hombre ejercía violencia sobre la hija que tenían en común.

Pero las acusaciones no recaen únicamente sobre el padrastro. La madre de Ángel también quedó en el centro de la escena tras conocerse testimonios que la vinculan con episodios de violencia extrema contra otros hijos. Un excuñado, Roberto Maidana, declaró que la mujer agredió brutalmente a un niño de 8 años en al menos dos oportunidades cuando residían en Misiones.

Según ese testimonio, uno de los episodios ocurrió en presencia de otros familiares, cuando el menor le pidió comida. En ese momento, la mujer lo habría golpeado con tal violencia que le provocó lesiones en la boca y la nariz. Lejos de tratarse de un hecho aislado, Maidana aseguró que hubo otra situación similar, en la que el niño volvió a ser atacado tras solicitar alimento.

En ese segundo episodio, además de la agresión física, la mujer habría insultado al menor y le habría negado comida, profundizando el cuadro de maltrato. Estos antecedentes, hasta ahora no difundidos en su totalidad, refuerzan la hipótesis de un contexto de violencia sostenida dentro del núcleo familiar.

Con estos nuevos elementos, la causa avanza en una dirección cada vez más comprometida para ambos adultos, mientras la Justicia intenta reconstruir qué ocurrió con Ángel y determinar las responsabilidades en un caso que expone un entramado de violencia previa que no había sido visibilizado.