El caso de la falsa médica cubana que atendía en la clínica trucha de González Catán con el sello de otra profesional
La confesión de Dunia Mercedes Suazo Pulido, una médica "trucha" cubana, mostró el entramado interno de la Clínica clandestina de González Catán.
La Justicia investiga a Argentina Salud, una organización que operaba una red de consultorios, farmacias y ambulancias de manera irregular en González Catán, La Matanza y el sur del conurbano bonaerense. La causa cobró un impulso decisivo tras la confesión de Dunia Mercedes Suazo Pulido, una mujer cubana detenida que admitió no tener matrícula para ejercer en el país. Suazo Pulido reveló que utilizaba el sello de la doctora Sofía Luna por orden directa del dueño del establecimiento, Alberto Rubén Santarceri.
La investigación, a cargo del juez Rubén Ochipinti y el fiscal Fernando Garate, sostiene que esta red funcionaba desde hace al menos cinco años. La organización utilizaba sellos y matrículas de profesionales reales para emitir certificados y recetas falsas. Hasta el momento, hay 29 personas detenidas, entre ellas Santarceri y varios familiares directos.
El caso tomó mayor notoriedad tras la denuncia de familiares de pacientes que fallecieron tras ser atendidos en el lugar. Un joven llamado Damián relató que su padre acudió a la clínica por un dolor, le administraron un analgésico y lo enviaron a su casa; el hombre murió 15 minutos después. Según otros profesionales, el electrocardiograma que le realizaron en la clínica ya indicaba que debía ser derivado de urgencia.
La reveladora declaración de la médica cubana
La declaración de Suazo Pulido, una de las principales detenidas en la causa, fue un elemento clave para el avance de la investigación judicial. Ante las autoridades, la mujer reconoció que no cuenta con la habilitación ni la matrícula necesaria para ejercer la medicina dentro del territorio argentino. Esta confesión validó las sospechas iniciales sobre la presencia de profesionales sin la documentación legal correspondiente operando en los centros de "Argentina Salud".
En su testimonio, la mujer detalló la mecánica del fraude al admitir que utilizaba habitualmente el sello de la doctora Sofía Luna para atender a los pacientes y emitir documentos. Lo más relevante de su declaración fue el señalamiento directo hacia Santarceri, dueño del establecimiento, a quien acusó de haberle entregado personalmente dicho sello para que pudiera trabajar en la clínica. Con esta revelación, la situación procesal de Santarceri se complicó, ya que lo vincula directamente con la organización de la maniobra ilegal.