Documentos quemados y ambulancias ilegales: qué encontraron en la clínica trucha de González Catán
La Policía descubrió documentación quemada en el allanamiento a la clínica trucha de González Catán. Las sospechas de la Justicia.
Hubo importantes hallazgos durante los allanamientos realizados en la clínica clandestina que operaba en González Catán.
Google MapsDurante los allanamientos realizados en la clínica clandestina que operaba en González Catán, los investigadores encontraron documentación quemada y una flota de ambulancias presuntamente ilegales. La Justicia intenta determinar qué tipo de papeles fueron destruidos y si la maniobra buscó eliminar pruebas de la actividad médica irregular.
Entre los elementos calcinados podrían encontrarse historias clínicas, recetas, expedientes y registros internos relacionados con la atención de pacientes. Para los investigadores, el hallazgo refuerza la hipótesis de un intento deliberado de ocultar evidencia sensible.
Los procedimientos se desplegaron en clínicas, consultorios, depósitos, viviendas particulares y sedes de la obra social involucrada. Además, se secuestró mercadería valuada en más de 80 millones de pesos.
Hallazgo en la clínica trucha
Otro de los puntos que llamó la atención fue el descubrimiento de ambulancias y vehículos ploteados con la imagen de la firma “Argentina Salud”. Según la causa, esas unidades realizaban traslados médicos sin contar con habilitación oficial.
A simple vista, los centros de salud tenían una estructura similar a la de cualquier clínica habilitada. Esa fachada profesional habría sido clave para captar pacientes y sostener durante años el funcionamiento de la organización.
La investigación también reveló un costado aún más complejo: parte del financiamiento de la red provendría de la piratería del asfalto. De acuerdo con los expedientes, los acusados robaban camiones con mercadería, revendían la carga y utilizaban el dinero para sostener el esquema ilegal y blanquear fondos.
Seis personas siguen detenidas
En total fueron detenidas 29 personas, aunque solo seis permanecen encarceladas y apuntadas como los principales responsables.
Entre ellos hay familiares directos y sospechosos con antecedentes por delitos graves, incluso causas vinculadas a homicidios.
Los investigadores sostienen que la organización funcionó al menos durante cinco años, ofreciendo servicios médicos sin controles ni habilitaciones, en medio de múltiples irregularidades que ahora son analizadas por la Justicia.

