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El acusado de matar a su madre adoptiva y otro dramático caso que terminó en la muerte de un amigo

Juan Manuel Ramírez fue imputado el lunes por el asesinato de su madre adoptiva. Hace casi dos años, fue testigo de la muerte de un amigo en Las Heras.

Juan Manuel Ramírez, de 35 años, acusado por el asesinato de su madre. 

Juan Manuel Ramírez, de 35 años, acusado por el asesinato de su madre. 

MDZ.

La vida de Juan Manuel Ramírez, acusado por el asesinato de su madre adoptiva en El Challao, fue atravesada por una llamativa seguidilla de muertes. Recientemente, perdió a su pareja, Rita De Cassia Floriani Fogaca (54), quien fue arrastrada por la crecida del Zanjón de los Ciruelos. Años atrás, protagonizó el caso de un amigo que falleció en circunstancias similares.

Se trata de Juan Pablo Salinas, quien tenía 28 años cuando cayó a las aguas del citado cauce lasherino, el 20 de enero de 2024, y no volvió a ser visto. Al igual que sucedió con Rita, el joven fue intensamente buscado por todo el recorrido que realiza ese colector aluvional, pero nunca lograron dar con su cadáver, explicaron fuentes allegadas a la causa.

Casualmente, la última persona que vio con vida a Salinas fue Juan Manuel Ramírez, transformándose en testigo clave del expediente que lideró la fiscal de Homicidios Claudia Ríos, quien ahora también se encuentra a cargo de las investigaciones por la muerte de su expareja, la brasileña Floriani Fogaca, y por el asesinato de su madre adoptiva, Silvia Susana Rodríguez (74).

Incluso, Ramírez llegó a mentirle a las autoridades judiciales en su declaración inicial por la muerte de su amigo. Por ese motivo, terminó siendo condenado el año pasado en una causa por falso testimonio.

Una historia de amistad, drogas y muerte

Días después de que las aguas del Zanjón de los Ciruelos se llevaran a Juan Pablo Salinas, los detectives que investigaban ese caso tomaron conocimiento de que el joven había pasado sus últimos momentos con vida en compañía de un amigo de la infancia. Se trataba de Ramírez, a quien conocía porque habían sido vecinos en el barrio Cementista y con quien retomó su relación en los días previos a su trágico final.

Por ese motivo, fue citado a declarar a la Unidad Fiscal de Homicidios el 27 de enero de 2024. En esa oportunidad, el ahora presunto matricida relató que el 19 de enero de ese año, Salinas lo contactó a través de Facebook y le comentó que estaba pasando por un mal momento, tenía problemas económicos y también atravesaba una crisis con su pareja.

Ambos quedaron de acuerdo en reunirse al día siguiente, para hablar mejor sobre esa situación y así lo hicieron, agregó. Para ese momento, Ramírez ya se encontraba en situación de indigencia y pernoctaba bajo un puente del cruce de avenida Ingeniero Cipolletti y Las Moreras, aunque, en ocasiones, buscaba resguardo en la casa de su madre adoptiva.

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El tramo del Zanjón de los Ciruelos donde Ramírez perdió a su amigo y su anterior pareja.

El tramo del Zanjón de los Ciruelos donde Ramírez perdió a su amigo y su anterior pareja.

Por eso, afirmó que se reunió el sábado 20 de enero con su amigo cerca de ese lugar, en calles San Miguel y José María Godoy, a metros del Oratorio Ceferino Namuncura. Posteriormente, añadió que fueron a comprar marihuana a un sector aledaño conocido como La Tumba y luego se adentraron en el barrio Cementista para fumar y conversar.

Cerca de las 21, momentos antes de que comenzara a llover, Salinas aseguró que debía retirarse a la casa de su abuela, ubicada en esa misma barriada, para hacer "una changuita", surge de esa primera declaración de Ramírez, quien indicó que luego lo fue a buscar en dos oportunidades a ese domicilio y nadie lo atendió.

De esa forma, también sostuvo que al día siguiente le escribió por Facebook para preguntarle si se había llevado su tarjeta SUBE, pero que le respondió la novia y le comentó que había desaparecido y que, desde ese entonces, no supo nada más sobre su amigo.

Una nueva declaración y la condena por falso testimonio

Casi dos semanas después, el 1 de febrero de ese año, Ramírez se presentó nuevamente en la sede del Ministerio Público Fiscal (MPF) y pidió volver a declarar para contar "cómo realmente sucedieron las cosas", de acuerdo con lo que les expresó a las autoridades judiciales.

De esa forma, exhibió las contradicciones con su relato anterior, ya que confesó que su amigo nunca se fue a la casa de la abuela y que, en realidad, compraron cocaína en un quiosco de venta de drogas de ese sector de Las Heras y luego se fueron a consumir bajo el puente donde Ramírez pasaba sus días en situación de calle.

Al mismo tiempo, comenzó a llover y se refugiaron en ese lugar por más de una hora. Posteriormente, cuando las precipitaciones pararon, decidieron salir para dirigirse a las casas de sus respectivas familias.

En su nuevo relato, Ramírez aseguró que él salió de abajo del puente por una pared que costea el Zanjón de los Ciruelos y que tiene salida por calle Cipolletti. Sin embargo, agregó que su amigo decidió bajar hacia el cauce porque "no quería que los policías lo vieran por las cámaras" y había poca agua.

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El sector donde Ramírez solía pernoctar junto a la brasileña Rita Floriani Fogaca.

El sector donde Ramírez solía pernoctar junto a la brasileña Rita Floriani Fogaca.

No obstante, el caudal del canal comenzó a subir, a raíz de las abundantes lluvias. Esa situación tomó por sorpresa a Salinas, quien terminó perdiendo el equilibrio, cayó al agua y terminó siendo arrastrado por la corriente, de acuerdo con el testimonio de Ramírez.

Frente a la engañosa primera versión de los hechos que ofreció el amigo de la víctima, la fiscal Ríos decidió elevar una compulsa para investigarlo por falso testimonio. Esa causa recayó en la órbita del fiscal de Delitos No Especializados Juan Manuel Sánchez, quien ordenó la detención de Ramírez.

Finalmente, fue capturado e imputado el 26 de junio del año pasado y en agosto reconoció la autoría en un juicio abreviado y fue condenado a la pena de 1 mes y 19 días de cárcel.

El asesinato de su madre adoptiva

A casi dos años de la muerte de su amigo y días después de perder a su novia, Ramírez volvió a quedar envuelto en otro trágico episodio: el asesinato de su madre adoptiva.

Todo comenzó pasado el mediodía de este domingo 11 de enero, luego de que una residente del barrio privado Cerro de la Capilla, ubicado en El Challao, se comunicó con la línea de emergencias 911, ya que llevaba un par de días sin ver a su vecina (Silvia Susana Rodríguez).

La testigo agregó que le consultó en varias ocasiones al hijo adoptivo de la mujer, quien se encontraba en la casa con su nueva novia, pero sólo recibía respuestas evasivas, por lo que sospechaba que algo malo le podría haber sucedido.

Por ese motivo, policías se dirigieron hasta ese domicilio y se encontraron con Ramírez, de 35 años, quien se presentó ante ellos como hijo adoptivo de la jubilada y estaba acompañado por su actual pareja. Ambos estaban a bordo de auto de la mujer, el cual habían cargado con pertenencias personas, por lo que sospechan que planeaban darse a la fuga.

Al ser consultado por el paradero de su madre adoptiva, el hombre explicó que había salido de viaje hacia Malargüe el viernes. No obstante, la versión resultó poco creíble para los efectivos, por lo que solicitaron permiso para ingresar a la vivienda.

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El asesinato conmocionó al barrio privado de Cerro de la Capilla, de Las Heras.

El asesinato conmocionó al barrio privado de Cerro de la Capilla, de Las Heras.

Sin opciones, Ramírez les abrió la puerta y al inspeccionar el interior se encontraron con el cadáver desnudo y envuelto en una sábana de Rodríguez. Además, dentro de la casa había botellas de bebidas alcohólicas y, sobre una mesa, abundante polvo blanquecino junto a una pipa, que resultó ser bicarbonato de sodio, detallaron las fuentes allegadas a la investigación.

Frente al hallazgo del cadáver, el hijo adoptivo de la víctima cambió su versión y señaló que el viernes hizo una fiesta en la casa de su madre, a la que invitó a "amigos que no conocía muy bien", surge del procedimiento policial. De acuerdo con esa versión, la mujer llegó y se ofuscó, trató de ponerle un fin a la situación y, en ese momento, uno de los sujetos presentes la ahorcó hasta matarla.

Ese nuevo relato fue tomado como un intento desesperado de Ramírez por despegarse de la muerte de su madre adoptiva, motivo por el cual terminó siendo detenido junto a su novia, identificada como Noelia Valeria Estrella (37). Este lunes, ambos fueron imputados por homicidio criminis causa, delito que prevé como única pena la prisión perpetua.