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Crimen del finquero en San Martín: definieron la pena para el asaltante que zafó de la prisión perpetua

Rodrigo Moya fue condenado a 9 años de cárcel por el crimen Juan Carlos González, ocurrido el año pasado en San Martín. Días atrás, zafó de la prisión perpetua.


Hace seis días, Rodrigo Ismael Moya Villegas zafó de ser condenado a prisión perpetua, luego de que un jurado popular determinó que no tuvo una participación directa en el crimen de Juan Carlos González, ocurrido a comienzos del año pasado en San Martín. Tras eso, este jueves terminó siendo condenado a 9 años de prisión.

La sentencia se dictó durante la audiencia de cesura que se celebró en los Tribunales de la Zona Este, donde la fiscalía, representada por Martín Scattareggi y Oscar Sivori; la querella, a cargo de Mariano Talquenca, y el defensor Federico Alissiardi, solicitaron la pena que consideraban correspondiente para Moya Villegas.

El acusado fue hallado culpable del delito de homicidio en ocasión de robo, en calidad de partícipe secundario, por lo que podía recibir un castigo de entre 5 años y 12 años y 6 meses de reclusión.

Finalmente, tras analizar los argumentos de las partes, el juez Armando Martínez, del Tribunal Penal Colegiado N°1 (3ra Circunscripción Judicial), le impuso a Moya Villegas la pena de 9 años de cárcel de cumplimiento efectivo.

De esa manera, la investigación por el asesinato del finquero tuvo su cierre definitivo, ya que la semana pasada había sido condenado Jesús Alejandro Rosas Funes, el otro detenido que tenía la causa. En ese caso, el jurado popular lo halló culpable de ser autor del delito homicidio agravado por la alevosía y el ensañamiento en concurso ideal con homicidio criminis causa en concurso real con robo simple, por lo que fue sentenciado a la pena máxima.

Asesinato en el norte de San Martín

El fatídico episodio tuvo lugar el 30 de enero de 2025 en un sector rural ubicado entre los distritos de Montecaseros y Nueva California, San Martín. Fue a través de un llamado a la línea de emergencia 911 que las autoridades tomaron conocimiento sobre un vehículo en llamas sobre calle El Médano.

Cuando policías llegaron al lugar, dieron con una impactante escena: había una Chevrolet S-10 completamente incinerada y en su interior el cadáver de Juan Carlos González, un conocido finquero de la zona.

Proyecto nuevo (1)

Juan Carlos González, la víctima del crimen.

De las primeras tareas surgió que la víctima estaba atada de pies y manos, presentaba un disparo en la cabeza y había sido parcialmente calcinada.

Rápidamente, surgieron en la investigación los nombres de Moya Villegas y Rosas Funes, ya que habrían mantenido conflictos laborales previos con González, por lo que los pesquisas avanzaron con la hipótesis de que lo abordaron para robarle y todo terminó de la peor manera.

La captura de los autores del crimen

Una vez que se inició la búsqueda de los sospechosos, los detectives tomaron conocimiento de que ambos se encontraba en una despensa del distrito de El Divisadero, por lo que se desplegó un importante operativo para atraparlos.

No obstante, ante la llegada de las movilidades policiales a la zona, los acusados huyeron a pie por un descampado. Tras una breve persecución, los uniformados detuvieron a Moya Villegas, mientras que Rosas Funes pudo perder de vista a las autoridades introduciéndose a un cauce de riego.

Asesinato finquero San Martín

Rodrigo Moya y Jesús Rosas, los dos asaltantes condenados por el crimen de Juan Carlos González.

Pese a eso, días después fue localizado y detenido en una casa de ese sector de la Zona Este que funcionaba como aguantadero. Al igual que su cómplice, fue puesto a disposición de la Justicia, que lo imputó y encarceló como presunto autor del asesinato.

En un primer momento, ambos fueron acusados por el delito de homicidio criminis causa, figura que se sustenta en la hipótesis de que el ataque habría estado vinculado a la sustracción de pertenencias en la escena del hecho. Pero los avances en la investigación motivaron que se sumaran los agravantes de alevosía y ensañamiento.

Casi un año y medio después, sólo Rosas Funes fue condenado por esa calificación, recibiendo una pena a prisión perpetua; mientras que su compañero procesal pudo demostrar que tuvo una participación menor en el hecho de sangre y, por eso, le impusieron un castigo menor.