Condenaron a prisión perpetua a uno de los detenidos por el asalto fatal a un finquero en San Martín
Jesús Rosas Funes fue condenado a prisión perpetua por el crimen de Juan Carlos González, ocurrido el año pasado. En tanto, su cómplice zafó de la pena máxima.
Jesús Rosas Funes fue condenado a prisión perpetua por el crimen de Juan Carlos González.
Un jurado popular halló culpable este viernes a los dos acusados por el asesinato del finquero Juan Carlos González, ocurrido durante un asalto a comienzos de 2025 en San Martín. A raíz del veredicto, Jesús Alejandro Rosas Funes fue condenado a prisión perpetua como autor del crimen. En tanto, su cómplice, Rodrigo Ismael Moya, zafó de la pena máxima.
Los doce ciudadanos que actuaron como jueces de los hechos, determinaron que Rosas Funes, de 37 años, fue autor de delito de homicidio agravado por la alevosía y el ensañamiento en concurso ideal con homicidio criminis causa en concurso real con robo simple.
-
Te puede interesar
Un colectivo se incendió en el Valle de Uco y quedó completamente destruído
Por su parte, a partir de las pruebas y testimonios que se ventilaron durante el debate, entendieron que Moya (25) no tuvo el mismo grado de incidencia en las acciones que desembocaron en la muerte del finquero, motivo por el cual lo hallaron culpable de homicidio en ocasión de robo, en calidad de partícipe secundario.
Debido a que esa calificación prevé penas de entre 15 y 25 años de cárcel, el juez técnico Armando Martínez ordenó que el próximo jueves a las 14 se realice la audiencia de cesura, en la cual la fiscalía, a cargo de Martín Scattareggi y Oscar Sivori; la querella, a cargo de Mariano Talquenca, y los defensores Edith Bunjeil y Federico Alissiardi, solicitarán el castigo que crean correspondiente para Moya.
El hallazgo del cadáver calcinado
El hecho ocurrió el 30 de enero de 2025 en una zona rural ubicada entre Montecaseros y Nueva California. Un llamado a la línea de emergencia 911 alertó sobre un vehículo en llamas en calle El Médano. Al llegar, los efectivos encontraron una escena estremecedora: una Chevrolet S-10 completamente incendiada y en su interior el cuerpo de Juan Carlos González.
Todo indica que la víctima estaba atada de pies y manos, presentaba un disparo en la cabeza y había sido parcialmente calcinada. El hallazgo generó fuerte conmoción en el departamento de San Martín por la violencia del ataque.
De acuerdo con la investigación, los acusados habrían mantenido conflictos laborales previos con el finquero, lo que con el avance de la causa se transformó en una de las principales líneas de investigación.
Cómo cayeron los sospechsoos del asesinato
Pocas horas después del crimen, los investigadores lograron reconstruir los últimos movimientos de los sospechosos a partir de testimonios de vecinos quienes relataron que Moya y Rosas Funes estaban tomando un vino en una despensa, en el distrito de El Divisadero. Esa información permitió desplegar un operativo en la Zona Este con intervención de distintas unidades policiales.
Cuando los efectivos policiales arribaron a la zona tras las primeras tareas de investigación, los sospechosos intentaron escapar a pie en dirección a un descampado cercano. En ese contexto se desplegó un rápido operativo cerrojo que derivó en una breve persecución.
En ese procedimiento, los uniformados lograron detener a Moya, mientras que Rosas Funes consiguió evadir el cerco inicial al arrojarse a un canal para ocultarse y ganar distancia. Sin embargo, su fuga fue momentánea: tras una serie de rastrillajes y tareas de inteligencia en la zona, fue localizado y detenido días después en un inmueble que funcionaba como aguantadero.
En un primer momento, ambos imputados fueron acusados por homicidio criminis causa, figura que se sustenta en la hipótesis de que el ataque habría estado vinculado a la sustracción de pertenencias en la escena del hecho. Sin embargo, con el avance de la investigación, la acusación fue ampliada e incorporó las figuras de homicidio agravado por alevosía y ensañamiento, en concurso ideal, calificación por la que sólo terminó siendo condenado Rosas Funes.