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Detenidos y acusados de torturar: tres policías deberán responder ante la Justicia por una feroz represión

Están señalados por participar de un brutal accionar ocurrido en la madrugada del 21 de octubre de 2024 en el interior de la Comisaría 2 de Ensenada. Qué ocurrió.

Imputados por los delitos de "torturas y falsedad ideológica". Esa es la situación en la que se encuentran tres policías de la comisaría 2da. de Ensenada. Los efectivos fueron detenidos en las últimas horas tras la orden del el Juzgado de Garantías número 2 de La Plata contra Adriana Cecilia Ponce, Leandro Ignacio Altamiranda y Ángel Daniel Barrientos.

Según las autoridades, los implicados están señalados de participar en una feroz represión ocurrida en la madrugada del 21 de octubre de 2024 en el interior de la Comisaría 2 de Ensenada. Las informaciones sostienen, según se desprende de la investigación realizada por el titular de la Unidad Funcional de Inatrucción (UFI) número 3, Gonzalo Petit Bosnic, que entre 30 y 40 efectivos de distintas dependencias policiales irrumpieron en los calabozos de la seccional tras una protesta de los detenidos por sus condiciones de reclusión.

Para los investigadores, el operativo fue "excesivo y desproporcionado". Durante el mismo se usaron postas de goma disparadas a quemarropa, gases lacrimógenos y chorros de agua a alta presión con gas pimienta, en un contexto de oscuridad total tras el corte deliberado de la electricidad. Además, con el paso de las horas, los detenidos fueron sometidos a brutales agresiones físicas y psicológicas.

Por otra parte, tras ser reducidos, fueron obligados a pasar por el "puente chino", una práctica de tortura que consiste en hacerlos caminar entre dos filas de policías que los golpean sin cesar. También los desnudaron, los maniataron con precintos y los colocaron boca abajo en el suelo, donde continuaron recibiendo golpes y amenazas de muerte. Entre las denuncias, también figura que sufrieron abusos sexuales y humillaciones, como la obligación de besarse entre ellos.

La Comisión Provincial por la Memoria (CPM), actuando en su rol de Mecanismo Local de Prevención de la Tortura, fue clave en el inicio de la investigación que involucró a efectivos policiales de la Comisaría de Ensenada. A raíz de una denuncia presentada por la CPM, se iniciaron las actuaciones que permitieron reunir testimonios y pruebas que apuntan directamente a la implicación de los policías en actos de tortura.

La intervención de la CPM resultó crucial, ya que facilitó la recolección de evidencia clave en las primeras horas posteriores a los hechos. En paralelo, el subsecretario de Derechos Humanos del Municipio de Ensenada, Carlos Dabalioni, se presentó en la comisaría, donde entrevistó a los detenidos, quienes evidenciaban un grave estado físico producto de la violencia sufrida.

El juez Eduardo Silva Pelossi, tras tomar conocimiento de los testimonios y pruebas recabadas, ordenó la detención de los oficiales implicados, Ponce y Altamiranda, quienes se encuentran imputados por torturas. Mientras tanto, Barrientos, otro de los policías involucrados, ya se encontraba tras las rejas por su condena en diciembre de 2024, relacionada con otro episodio de torturas ocurridas en la Unidad Penal número 26, tras una violenta requisa en una comisaría de Berisso.