Dramático: "Me hicieron pensar que mi bebé había fallecido por culpa mía"
Damaris Bustamante lleva un tatuaje de un bebé con una capa de Superhéroe en su hombro izquierdo. Debajo del dibujo está el nombre de su hijo, Benjamín, quien falleció en 2022 a las horas de haber nacido en el hospital Materno Neonatal de la provincia de Córdoba.
Benjamín es uno de los cinco bebés por los que la enfermera Brenda Agüero está siendo juzgada por "homicidio calificado por procedimiento insidioso". También está imputada por "tentativa de homicidio" en otros ocho casos donde los recién nacidos no murieron pero que, como los primeros, habría sido inyectados con potasio u otras sustancias incompatibles con la vida, y sufrieron como consecuencia graves cuadros de hiperpotasemia que les dejaron secuelas.
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El lunes pasado dio inicio el juicio por jurados populares donde se evalúan los hechos acontecidos entre marzo y junio de 2022 en el hospital Materno Neonatal. En la silla de los acusados está Agüero pero también 11 exfuncionarios del hospital y el Ministerio de Salud provincial, señalados por encubrimiento e incumplimiento de deberes por haber demorado en denunciar las muertes ante la Justicia.
En el marco de ese proceso judicial, ayer jueves declaró la primera de las madres que sufrió la pérdida de su bebé recién nacido en un dramático testimonio que estremeció a todos. Se trata de Damaris Bustamante, quien este viernes brindó una entrevista a la señal LN+ en la que aseguró que por mucho tiempo le creyó al equipo médico y pensó que su hijo había muerto por su culpa.
Damaris pidió que no estuviera presente la enfermera imputada durante su declaración ante el tribunal porque la identificó como "partícipe de la violencia obstétrica" que sufrió antes, durante y posteriormente a su parto en el Hospital Materno Neonatal.
No sabía cómo se llamaba en ese momento, pero luego, cuando la investigación se difundió a través de la prensa, supo que su nombre era Brenda Agüero. "La reconocí cuando salió en las noticias que la habían detenido. La reconocí por el lunar en su cara, por su mirada", contó.
Luego relató que durante el preparto, sufrió burlas y abandono. "Me dijeron que cuando se me pasara la loca y dejara de llorar por las contracciones, me iban a seguir atendiendo. Brenda me decía que si mi hijo se moría iba a ser mi culpa. Que si yo no me paraba, cuando dilatara mi hijo se iba a caer y se iba a morir. Me agarraba el brazo y me zamarreaba", precisó Damaris. Como consecuencia de esa violencia, contó que tuvo marcas en sus brazos pero que su familia se las vio luego de que enterraran a su bebé.
La mujer precisó también una situación que se dio con su madre que, al llegar al hospital, se encontró con que ni su hija ni el bebé estaban registrados. "Mi hijo nació a las 8.15 de la mañana y mi mamá nos encontró a las 11. Preguntó todo ese tiempo por nosotros y le dijeron que no había ninguna mamá con ese nombre, ni ningún bebé. Hasta que decidió pedir ayuda a la policía y entró a buscarme al hospital. Puerta por puerta, me buscó mi mamá hasta encontrarme", relató Damaris.
Una vez que su hijo nació, la mujer volvió a ver a Brenda Agüero. "Ella se arrimó, lo miró y le agarró el bracito. Después ella ingresó a la sala de recuperación y me dijo que mi bebé estaba incómodo. Y yo le dije que no, que él estaba bien, estaba tranquilo. El estaba boca arriba y ella lo acomodó, lo puso de costadito. Y ahí empezó a llorar. Ahí entran dos doctoras y me dicen que lo veían raro, que si yo lo podía amamantar. Él no se prende al pecho. Entonces me dicen que se lo iban a llevar para revisarlo. Primero lo hicieron a los pies de la camilla y luego se lo llevaron. Después de un rato, me dicen que le había dado un paro cardíaco y que lo iban a pasar a terapia intensiva. Más tarde, me dijeron que le había dado otro paro cardíaco. Cuando entré a terapia intensiva a verlo, había un montón de médicos alrededor de él. Y ahí se dieron vueltas y me dijeron que lo sentían mucho. Yo no entendía nada".
La angustia, la culpa y el horror
Con 27 años, la joven mamá estuvo meses mucho tiempo culpándose por el fallecimiento de Benjamín. "Días después de la muerte de mi hijo busqué en el hospital respuestas por la violencia obstétrica que había sufrido. Hasta ese momento, había fallecido solamente Francisco, el primer bebé. Mi hijo fue el segundo. Luego murieron otros tres. Pero yo nunca me imaginé que eso estaba ocurriendo. Yo les creí que había sido mi culpa. Estuve mucho tiempo con tratamiento psicológico por la culpa y lloré y sufrí mucho diciendo: ´No voy a poder volver a ser mamá, qué hice mal, en qué había fallado para que mi hijo se muriera"; señaló en la entrevista con LN+.
No fue hasta meses después cuando vio en los medios de comunicación que se estaban investigando las muertes de bebés en el hospital Materno Neonatal, que supo que Benjamín estaba entre los casos sospechados por homicidio. "En las noticias salió la fecha de mi hijo: el 23 de abril. Ahí arrancó todo este proceso muy cruel", explicó.
Aún al día de la fecha, Damaris se entera de cosas que nadie le dijo en ese momento. Como que su hijo presentaba pinchazos en el cuerpo y que en su batita habían encontrado restos de sangre. "Yo siempre lo tuve vestido en mis brazos o con la frazadita encima. Cuando él fallece nos separan en una sala aparte y nos prestan el cuerpito para poder despedirlo. Pero nos dieron a Benja vestido. Ayer (por el jueves) me enteré de los pinchazos y me dije ´cómo no me pude dar cuenta´.", expresó Damaris.
Como el resto de las madres, la joven espera que el proceso judicial que se inició esta semana y podría extenderse por varios meses, encuentre Justicia para su hijo, pero también para los 13 bebés que fueron víctimas de este horror.