Se complicó la situación de los tres imputados por el crimen de la niña que conmocionó a Córdoba
En las últimas horas, la Fiscalía de Instrucción de Morteros, a cargo de Yamila Di Tocco, dictó la prisión preventiva para los tres acusados por el homicidio de Aralí Vivas, la menor de ocho años que fue asesinada en Córdoba.
Se trata de Ezequiel Matías Simeone, padrastro de la víctima, Cristian Hernán Varela, amigo de él, y Rocío Milagros Rauch, la madre de la niña, quienes están imputados por el caso. Cabe recordar que la autopsia reveló que la pequeña había sido abusada antes de morir.
Por un lado, el primero de los mencionados fue señalado como coautor de los delitos de abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo, por ser cometido contra un menor de 18 años de edad aprovechando la situación de convivencia preexistente con el mismo, y por la participación de dos o más personas” por homicidio calificado por el vínculo, por mediar violencia de género y criminis causa, en concurso real, y como probable autor del delito de “incendio”, todo en concurso real.
En el caso de Varela, este fue imputado como supuesto coautor responsable de las mismas calificaciones, a excepción del incendio.
Por otro lado, Rauch está en la mira por la presunta participación necesaria penalmente responsable de los mismos delitos, sin incluir el incendio.
El pasado 2 de noviembre Aralí fue asesinada en la vivienda que compartía con sus hermanos en la ciudad de Brinkmann, Córdoba. La pesquisa comprobó que la casa fue prendida fuego intencionalmente para esconder el homicidio.
La necropsia luego confirmaría que no hallaron monóxido de carbono en sus pulmones y que presentaba “un traumatismo en la zona craneal”. Además, descubrieron que fue tacada sexualmente.
