Guaymallén: crece la hipótesis de la venganza narco en el crimen del niño de 10 años
Isaías Benjamín Rivas tenía 10 años y murió luego de recibir un disparo a quemarropa. Estaba en la calle, en la puerta de su casa, y fue la víctima inocente de una historia de violencia que aún no tiene una trama esclarecida.
El niño vivía en el loteo Jofré de Guaymallén, en la localidad de Los Corralitos. Le disparó un hombre que circulaba en un auto gris y que bajó la ventanilla y gatilló sin contemplación. Por ahora la hipótesis del hecho apunta a una "venganza narco". Así lo denunciaron en el propio barrio, pues hay un detenido que tendría relación con ese negocio ilegal y a quien habrían acusado los familiares de la víctima.
Los vecinos del barrio están conmocionados. Incluso hubo repercusiones violentas: tras el crimen, hubo balaceras en la zona donde vive el detenido. Benjamín vivía en una vivienda humilde, de ladrillos pero con carencias. Junto a la casa hay un descampado y la única calle asfaltada es Ferrari, la principal.
Los familiares de la víctima estaban aún en shock y no quisieron hablar. Según la información oficial, el crimen ocurrió a las 23.18 del domingo. El niño estaba en la puerta de su casa. El asesino pasó, bajó el vidrio y disparó. Los familiares de la víctima lo llevaron al microhospital de Puente de Hierro, pero la gravedad del hecho merecía otro tipo de atención y fue derivado al hospital Notti. Benjamín recibió el balazo en la zona derecha del tórax. La bala ingresó y salió del cuerpo, dejándolo muy herido.
En el Notti solo pudieron constatar el fallecimiento del niño. Ante esa realidad hubo escenas de dolor y búsqueda de venganza. Según la policía, hubo tiroteos posteriores. "Debido al hecho los familiares del menor se desplazan a los Barrios San Vicente VI y III a efectuar disparos a diversas viviendas, donde ellos asumen que residen los autores del hecho", dice el parte oficial
Algunas horas después, detuvieron al sospechoso, llamado Nahuel. El hombre tiene 27 años y tiene antecedentes. Según el relato de las personas del barrio, él había sido denunciado por venta de drogas. Y de allí surgiría el otro delito grave, es decir el homicidio por venganza de un niño de 10 años.