Millonario embargo para los dueños de la joyería de los famosos por contrabando de relojes de lujo
El juez en lo penal económico Diego Amarante procesó y embargó en 12 mil millones de pesos a los dueños de la reconocida joyería Simonetta Orsini, ubicada en Retiro, por el contrabando de unos 400 relojes de lujo que fueron ingresados al país sin haberse pagado los aranceles correspondientes.
El procesamiento es sobre Myriam "Mimi" Kohen, la esposa del empresario Gerardo Ferreyra, Martín de Leeuw, Bárbara Bontempo, empleada de la joyería, y Edgardo Gelman, socio gerente de la misma. Como persona jurídica, también recayó la medida sobre la marca Simonetta Orsini S.A.
En 2016, José Leopoldo López Ruíz dijo que la empresa tenía buena llegada con el Gobierno kirchnerista por el contacto de la esposa de Ferreyra con el entonces ministro de Planificación Federal Julio De Vido.
En su presentación, denunció hechos de contrabando y que se compraban relojes y joyas en negro, por lo cual existieron dos maniobras.
Una, anterior a 2010, cuando se importaban legalmente algunas piezas, se guardaban etiquetas de Aduana e ingresaban ilegalmente las restantes, a las que les insertaban aquellas.
Pero en 2010 el modus operandi consistía en enviar los relojes a Miami para luego remitirlos por contrabando nuevamente hacia la Argentina, evitando así el pago de impuestos.
Ésta es la maniobra ahora sospechada por la Justicia. Presuntamente ahora emprendida por Simonetta Orsini, que desde la Argentina remitían los relojes a la Confederación Suiza, luego los mismos eran enviados hacia los Estados Unidos y finalmente eran ingresados al territorio nacional sin contar con la documentación aduanera.
Entre otras cosas, las irregularidades eran la falta de consignación de los números de serie en un gran número de declaraciones aduaneras o en su documentación complementaria (como facturas de compra) para evitar la individualización de la mercadería y la trazabilidad de su comercio; el traslado internacional de mercadería por distintas jurisdicciones internacionales (Estados Unidos de América, Confederación Suiza, República Argentina), de manera de dificultar aún más la trazabilidad del comercio de los relojes.
Luego se sumaron presentaciones de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) por el aparente contrabando de unos 400 relojes de lujo que ingresaron a la Argentina sin haber pagado impuestos y después se ofrecían en las principales joyerías de los barrios más pudientes de la Ciudad de Buenos Aires.
Además, otras de las operatorias sospechadas es que muchos de los objetos simulaban ser exportados, pero las unidades fueron encontradas en nuestro país.
Otra de las modalidades era que muchas unidades poseían permisos de ingreso temporal para ser exhibidos y luego tenían destino otro país del mundo. Algunas de esos elementos que tenían permisos temporales finalmente fueron detectados en la Argentina.
Simonetta Orsini es la joyería a la cual concurren famosos, políticos y miembros del Poder Judicial. En su momento, fue público que el entonces juez Norberto Oyarbide (fallecido) compró un anillo valuado en miles de dólares.
Los procesamientos sobre Leeuw, Kohen, Guelman, Bontempo y Simonetta Orsini son por contrabando, mientras que también se les impone la prohibición de salida del país y se les trabó un embargo a cada uno por más de 12.000 millones de pesos.