Está acusado por un femicidio pero dice que se autopercibe mujer para evitar la perpetua
Fernando Alves Ferreira lleva más de un año detenido por el crimen de Eduarda Santos, brasileña atacada a balazos en Bariloche. Tras el hecho el hombre rápidamente confesó su autoría, aunque ahora, durante una audiencia, sorprendió con una revelación que también tiene una estrategia judicial: señaló que se autopercible mujer y pidió un cambio de carátula en la causa para zafar de la prisión perpetua por el femicidio.
La relación entre la víctima y su victimario se remonta a varios años atrás, cuando el acusado estaba en pareja con una hombre y contrataron a esta mujer para un alquiler de vientre y así poder ser padres. Esto se concretó y nacieron dos niños.
Un tiempo después falleció la pareja de Alves Ferreira, por lo que el sospechoso y Eduarda, ambos brasileños, terminaron conviviendo en Bariloche con los menores.
Sin embargo, el 16 de febrero pasado, en un sendero de Circuito Chico de la ciudad rionegrina, encontraron el cuerpo de ella con nueve balazos. El hombre confesó un par de días después y desde entonces está preso, imputado por homicidio agravado por ser en contexto de violencia de género-femicidio-, por alevosía y por el uso de arma de fuego.
En este contexto la investigación parece allanada de cara a la condena, pero en la última audiencia del caso el abogado defensor hizo una presentación pidiendo la modificación de la calificación de su cliente, alegando que desde cometido el hecho se autopercibe mujer.
“No es Fernando, es Amanda”, sostuvo el letrado, apuntando que desde hace más de un año el imputado se estaba sometiendo a tratamientos para modificar su sexo y estaba haciendo los trámites legales pertinentes. Detrás de esto hay una estrategia: en caso de que la Justicia avalara la solicitud, debería sacarse de la acusación el agravante del contexto de la violencia de género y en el juicio la defensa debería demostrar que no hubo alevosía. De conseguir ambos objetivos ya solo quedaría el agravante del uso de arma de fuego, con el cual no hay riesgos de perpetua-las penas son de 10 a 33 años-.
El planteo fue rechazado por los fiscales Martín Lozada y Gerardo Miranda, postura que fue acompañada por el juez Juan Martín Arroyo, al considerar, entre otras cosas, que en el momento de su detención e imputación se reconoció como Fernando Alves Ferreira.
De esta manera, se mantienen las mismas calificaciones y la causa está a un paso de un juicio por jurado con una eventual perpetua.