Armas, amenazas y abusos sexuales: cuál es la situación judicial de Cacho Garay
Juan Antonio Garay Márquez (68), alias Cacho, el reconocido humorista mendocino, se encuentra detenido desde este miércoles luego de que la Policía allanara su casa en Luján de Cuyo y hallara diferentes armas. Esta medida surgió como consecuencia de una denuncia por violencia de género por parte de su esposa, por un hecho ocurrido en Córdoba el fin de semana pasado.
El domingo, Garay y la víctima habrían mantenido una fuerte discusión en una de las habitaciones del hotel Eleton de Villa Carlos Paz, en donde se hospedaban. Oportunamente intervino la seguridad del establecimiento y horas después la Justicia de Córdoba ya instruía una causa para esclarecer lo sucedido.
Tras esto el comediante regresó a Mendoza, a la casa que compartía con su pareja -la relación llevaba 13 años-, en calle 20 de Septiembre de Luján. En tanto que la mujer, según lo expresado por su abogado, quedó alojada en un refugio de la provincia en donde es asistida.
-
Te puede interesar
Dos mujeres fueron internadas tras un choque en Las Heras
En este contexto, ella se trasladó a una oficina fiscal y denunció más hechos en los que habría sido víctima de Garay. Describió situaciones de violencia recurrentes, varios abusos sexuales y amenazas con armas.
Sobre esto último, precisó que el pasado 5 de abril se registró uno de los últimos episodios, en el que su esposo habría estado armado. Con esta declaración el fiscal que investiga el caso en Mendoza, Daniel Carniello, imputará al sospechoso por amenazas agravadas por el uso de arma, en contexto de violencia de género.
Es probable que esta no sea la única acusación para Cacho, a quien, a raíz de los dichos de su mujer, le terminaron requisando la vivienda y le encontraron varias armas: dos escopetas, dos fusiles, una pistola de gas comprimido, un hacha y un machete.
En cuanto a este hallazgo, la fiscalía pone la mira en los dos rifles que, en caso de tenencia, se debe contar con los permisos correspondientes. El humorista sostuvo en la Comisaría 11, en donde está detenido, que no cuenta con esas habilitaciones, aunque aseguró que ambos no funcionan.
Por eso ahora estos elementos están siendo peritados para confirmar o desestimar si están aptos para el disparo. Si es como manifiesta Garay de que no están utilizables, zafará de esta imputación, pero si el resultado es el contrario, sí sumará otra causa en su contra: tenencia ilegítima de arma de fuego.
De concretarse esto su situación podría complicarse aún más, ya que los especialistas podrían determinar que esas escopetas son armas de guerra. Si es así, se agrava la pena del delito.
Hasta las primeras horas de este jueves el acusado seguía preso, y si permanecerá bajo arresto o recuperará la libertad, dependerá de las imputaciones que reciba y si esas calificaciones son excarcelables o no. Su detención deberá resolverse a más tardar este viernes, aunque luego, según pudo confirmar MDZ, empezará a ser investigado por varios hechos de violencia de género y abusos sexuales en los que su pareja habría sido su víctima.