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Video: tras el ataque de una patota a una empresa, investigan a miembros de Camioneros

Sucedió en la empresa de transporte Milo, ubicada en Avellaneda. Unos 40 hombres pertenecientes al sindicato ingresaron por la fuerza y se enfrentaron a la seguridad privada de la empresa. Hay al menos 7 heridos.
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Un grupo de afiliados del Sindicato de Camioneros ingresó a la trompadas a una empresa de transportes en Avellaneda. Se produjo una pelea entre gremialistas y el personal de custodia de la empresa que terminó con siete heridos. El episodio ocurrió el pasado 21 de septiembre alrededor de las diez de la mañana pero recién ahora se conocieron las imágenes registradas por las cámaras de seguridad. Se inició una investigación en la Fiscalía 3 de Avellaneda y podría haber novedades sobre los imputados en las próximas horas.

La empresa de transporte Milo, ubicada en la calle Carabelas 2318 en la localidad de Avellaneda comenzó a discutir aumento de salarios para la última parte del año. La negociación se estaba llevando a cabo entre la compañía y la sede local del gremio de Camioneros que conduce a nivel nacional Pablo Moyano.

La mañana del miércoles 21, Luciano Milito, dueño de la empresa de Transportes, llegó hasta el portón de ingreso cómo todos los días a bordo de su camioneta Dodge Ram de color oscuro cuando un grupo de empleados y miembros del Sindicato de Camioneros de Avellaneda llevaban adelante una asamblea en la calle. El propietario de transporte Milo vio lo que estaba pasando frente al portón de acceso de su empresa. Ahí, comenzó una discusión fuerte con los gremialistas y todo terminó en una pelea mayúscula donde se trenzaron a golpe de puños y patadas los gremialistas con el personal de seguridad de la empresa de transporte y algunos empleados administrativos.

Hay siete personas heridas y uno de ellos, que tiene una fractura de mandíbula, terminó internado en un hospital local. “Eran alrededor de 35 personas del gremio”, declaró ante la fiscal Solange Cáceres uno de los empleados de seguridad que estaban dentro de la empresa de transportes Milo En las imágenes quedó registrado cómo ingresan cuando se abre el portón y los golpes y objetos que le arrojaron a Luciano Milito.

Insólitamente, la policía de Avellaneda comunicó tarde el episodio tres días después a la fiscalía bonaerense. Recién ayer lunes, la fiscal Cáceres logró tener todo el expediente y ordenó una serie de medidas como el secuestro de las cámaras de seguridad internas y de la vía pública para identificar a los agresores. Hasta ahora, la causa está caratulada como violación de domicilio, amenazas coactivas y lesiones graves. El delito de lesiones graves tiene una pena de 6 años de prisión con lo que podría haber detenciones en las próximas horas si se identifica a la persona que golpeó salvajemente a uno de los empleados. Tampoco se descarta que haya hoy allanamientos.

El episodio de la empresa de transporte Milito se conoce ahora en medio de una fuerte puja entre empresarios y sindicalistas por recomposiciones salariales en varios sectores de la industria. En San Nicolás, dos miembros de la sede local del Sindicato de Camioneros llevan más de 70 días detenidos por orden de la Justicia luego del bloqueo y amenazas a una empresa de distribución de alimentos Rey.

El conflicto con las firmas de neumáticos y el sindicato de Sutna también tiene un capítulo en la Justicia. Uno de los apoderados de la compañía Pirelli, que tiene su planta en la localidad de Merlo, radicó hace dos semanas atrás una denuncia penal contra los sindicalistas que bloqueaban el acceso a la planta. La causa quedó radicada en la fiscalía de Morón por bloquear el acceso de ingreso a la planta.

El juez federal de Morón, Jorge Rodríguez, también había impulsado de oficio una investigación por la decisión de los gremialistas de interrumpir las vías del tren Sarmiento por unos minutos para lograr una respuesta al conflicto. En el caso de la fiscalía de Morón analiza imputar a los dirigentes locales del Sutna por turbación a la propiedad (el bloqueo) y amenazas.

Otra de las tres empresas radicadas en territorio bonaerense, también impulsó una causa penal contra los dirigentes sindicales cuando no permitieron el ingreso de camiones y personal a una de las fábricas en zona norte. En casi todos los casos, los fiscales bonaerense recibieron llamados del Gobierno provincial pero suavizar la respuesta de la Justicia. Pero, el Ministerio Público Fiscal de la provincia de Buenos Aires manifiesta por lo bajo que el conflicto debe resolverse en el ámbito del Gobierno. Y no en los tribunales.