La triste muerte de Melody y un antecedente que sentará bases en Mendoza
Una comitiva de jueces de distintas partes del país llegó esta semana a Mendoza para presenciar el juicio por jurados de Melody Barrera. Es que, además de aprender el funcionamiento de esta manera de juzgar a los imputados, el caso sentará jurisprudencia a nivel provincial ya que se trata del primer travesticidio. En diálogo con MDZ, Consuelo Herrera, la delegada del Inadi explicó la importancia del caso.
"El juicio para nosotras es un suceso histórico porque a partir de Melody la sociedad no va a tener que seguir buscando nombre a nuestras muertes. Esperamos que la Justicia empiece a utilizar el concepto de travesticidio social", dijo Herrera.
Para la delegada del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo, es fundamental que la sociedad mendocina entienda que "se trata de crímenes de odio" y que tienen que ser tomados "con mucho más respeto y seriedad". En ese contexto remarcó que la lucha colectiva es el motor que permite los cambios sociales. "Nunca nos vamos a cansar de salir a luchar por nuestros derechos, así que lo único que nos une a todas las travas es la militancia y la organización".
En relación al crimen de Melody Barrera, Herrera puntualizó que, al ser un policía el imputado, se demuestra que "la violencia estructural e institucional existe". "Pero también es importante resaltar que este policía la mató con el arma reglamentaria, una herramienta que el estado nacional le brinda a las personas que son parte del cuerpo policial, del sistema de seguridad, para proteger y resguardar los derechos de las personas".
Y agregó: "Esa herramienta la usó para un interés personal, que en este caso fue cometer un crimen de odio, agravado por la expresión de género".
Para Herrera, los travesticidios se suman a una serie de complejidades que sufren las mujeres trans travestis a lo largo de su vida, las cuales poseen una expectativa de vida de entre 35 y 40 años. "Hay muchos factores que juegan en torno a las realidades de las compañeras, como ser expulsadas del sistema educativo, del ámbito familiar o el acceso a la salud que es casi imposible. A eso se suman las operaciones clandestinas, la siliconas en cuerpo, la prostitución y los consumos problemáticos".
El juicio
Con la elección de jurados y los alegatos de apertura realizados, este martes por la mañana comenzó el primer día de testimoniales en los que se busca conocer que pena le cabe al policía Darío Jesús Cháves Rubio (33), quien se desempeñaba en la Comisaría 34º de Godoy Cruz. El hombre está imputado por "homicidio agravado por el uso de arma de fuego, por odio de género o a la orientación sexual (travesticidio), por la función de policía, ensañamiento y alevosía", el cual arriesga la pena de prisión perpetua.
Aunque la defensa de Cháves Rubio, llevada adelante por el abogado Pablo Cazabán, no cuestiona la autoría del hecho, intenta poner el foco de cómo y por qué se produjo, con la finalidad de disminuir la pena. “Darío sufrió, no uno, sino dos ataques y luego hizo lo que cualquier otra persona hizo en su lugar y esto es lo que venimos a demostrar", explicaron durante la tarde del lunes.

Pese a ello, las pruebas resultan clave en la investigación. El Ministerio Público Fiscal cuenta con filmaciones que muestran a Cháves Rubio en la escena del crimen, la declaración de un testigo y un informe georreferencial sobre las comunicaciones telefónicas realizadas en la zona.
A su vez, uno de los testigos señaló haberse encontrado con Cháves Rubio, quien le comentó sobre una discusión previa en la que le habría explicado que "iría a buscar un arma y cagaría a tiros al travesti".

