La echaron del supermercado y rompió todo: "Me cegó el enojo"
Una joven de 25 años fue despedida de un supermercado en Santa Fe y protagonizó un ataque de furia que la dejó detenida en una comisaría. La mujer rompió una parte importante de la mercadería y expresó que "la cegó el enojo".
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El episodio ocurrió este lunes por la mañana cuando Evelyn, una empleada del supermercado chino "Apolo" ubicado sobre calle Brasil al 700 fue notificada por sus jefes que sería despedida de su trabajo en el local. En ese contexto, la mujer se enfureció y descargó su enojo con lo primero que vio: el sector de vinos.
Mientras vociferaba palabras en contra de sus jefes, la joven de 25 años comenzó a tirar decenas de botellas hacia el pasillo. En cuestión de tan solo algunos segundos, el pasillo quedó repleto de litros de vino y vidrios.
Frente a esa situación, los jefes llamaron a la Policía de Santa Fe y explicaron que una mujer se encontraba "fuera de sí" en el local. Al arribar los efectivos, Evelyn fue trasladada hacia la Comisaría 13 de Rafaela y quedó demorada por 30 horas, según su relato.
Finalmente, luego de ser liberada decidió contar la situación que se había viralizado en redes sociales. Entre sus argumentos remarcó que en ese supermercado sufrió varios episodios de maltrato laboral y aseguró que el último hecho fue la gota que colmó el vaso y la llevó a reaccionar.
"Espero poder tener un lugar para contar la otra parte del conflicto, como lo tuvieron ellos al enviar vídeos e información incompleta, haciéndose totalmente los desentendidos ante lo sucedido", explicó la joven. Y agregó: "Lamentablemente en ese momento me cegó el enojo, la bronca por las injusticias que viví ahí adentro, el tragarme los maltratos, los retos, el ninguneo, y hasta 'manotazos' o insultos por no perder el trabajo".
Evelyn comentó que la primera parte del video fue editada a conveniencia ya que ella expuso las injusticias a la encargada del lugar, pero fue ignorada. "Me corrieron del sitio, sin querer darme al menos una razón", explicó.
"Estuve mal y pagué como la ley, así lo decidió por todo el daño que hice, pero a mí, ¿quién me reconoce el tiempo invertido, mi dignidad, mis ganas de salir adelante?", puntualizó.
Al finalizar, la joven detalló que "fue una buena empleada". "Respetuosa, siempre a disposición porque desde limpiar pisos hasta cortar fiambre o atender una caja lo hice con muchas ganas. Las injusticias a veces no se ven del otro lado, y a mí me jugaron en contra todas esas cosas al momento de reaccionar".
