Femicidio de Dulce Candia: la Justicia ordenó allanar un taller mecánico vinculado al único detenido
La jueza María Laura Rodríguez ordenó el allanamiento de un taller mecánico en Eldorado y el secuestro de celulares y tarjetas SIM que serán peritados.
La víctima fue encontrada tras varios días en un avanzado estado de descomposición.
NAEl femicidio de Dulce María Beatriz Candia, la adolescente de 17 años hallada muerta en Eldorado tras once días de búsqueda, continúa bajo investigación judicial pese a que la Policía afirmó que el caso estaba casi esclarecido. En las últimas horas, la Justicia ordenó nuevas medidas vinculadas al único detenido.
Si bien el jefe de Seguridad de la Policía de la Provincia de Misiones, comisario general Raúl Maslowski, afirmó días pasados que el femicidio de Dulce estaba en un 99,9 % esclarecido, el viernes la jueza de Instrucción Nro. 1, con asiento en la ciudad misionera de Eldorado, María Laura Rodríguez, ordenó el allanamiento de un taller mecánico, así como el secuestro de dos celulares y tarjetas de memoria que serán peritados.
El allanamiento se concretó en una vivienda ubicada sobre la calle Iturbe, en el barrio 20 de Junio del Kilómetro 3 de la ciudad de Eldorado. La vivienda funcionaba como un taller mecánico que era frecuentado por el único detenido, el remisero Mario Alberto Y., domiciliado en el mencionado barrio.
Durante el procedimiento, los investigadores secuestraron una carcasa de teléfono celular Motorola, un teléfono LG, un celular Infinix y dos tarjetas SIM de la empresa Personal, elementos que serán sometidos a pericias para avanzar en el esclarecimiento del hecho.
En el operativo colaboraron integrantes de la División Cibercrimen, quienes participaron en el secuestro de los dispositivos electrónicos, mientras que personal de Policía Científica efectuó las tareas de documentación fotográfica correspondientes.
Dulce María Beatriz Candia fue encontrada asesinada después de once días de su desaparición. Había desaparecido el pasado 17 de mayo y apareció muerta el 28 de mayo en una obra en construcción en un terreno situado en el barrio El Tucán, del kilómetro cuatro, a pocas cuadras de su domicilio y del domicilio del remisero detenido.
Junto al cuerpo de la adolescente se encontró ropa que, al parecer, no estaba húmeda ni mojada por el rocío de la noche. También una campera azul de mujer. “Esa campera no era de mi hija”, afirmó la madre, Lilian Maciel, a MDZ.
En cuanto a la ropa encontrada al lado del cuerpo de Dulce María Beatriz, una fuente allegada a la investigación judicial aseguró que “todo hace suponer que esa ropa fue puesta al costado del cuerpo a propósito”.
Respecto a la muerte, el padre de la joven, Narciso Candia, aseguró que “mi hija tenía un golpe a la altura de la nuca, aparentemente realizado con un martillo”.
En otro orden, la misma fuente allegada a la investigación judicial confirmó que “la joven tenía dentro de su cuerpo yuyos, eso que las matronas hacen tomar a las mujeres para abortar”. Históricamente se han utilizado infusiones de hierbas como la ruda, el ajenjo, el poleo o la menta, debido a sus propiedades emenagogas o su capacidad para provocar contracciones uterinas. Sin embargo, la dosis necesaria para inducir un aborto con plantas suele ser muy cercana a la dosis mortal o altamente tóxica para la persona gestante. Su consumo puede provocar hemorragias severas, insuficiencia renal, daño hepático agudo, infecciones graves por restos retenidos o la muerte.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) no reconoce ningún método herbolario como seguro. En la actualidad, existen alternativas médicas científicamente validadas y seguras para la interrupción voluntaria del embarazo.
Declaración del remisero
El viernes fue indagado por la jueza de Instrucción Nro. 1 de Eldorado, María Laura Rodríguez, el imputado y principal sospechoso del femicidio de Dulce María Beatriz Candia. Según confirmaron fuentes judiciales, el hombre se abstuvo de declarar.
El detenido hacía un año que había salido de la Unidad Penal III de Eldorado, donde purgó una condena de cuatro años por transporte de estupefacientes.
Cuando fue detenido por la muerte de Dulce María Beatriz se secuestró un automóvil de marca Fiat Siena, que también había sido secuestrado por la policía cuando fue detenido por narcotráfico.
Investigación interna
Tras la afirmación de Lilian Candia de que en la seccional de la Policía de la Mujer ubicada en el kilómetro cuatro de Eldorado, a pocas cuadras de su domicilio, no le quisieron tomar la denuncia y la enviaron a la seccional II, ubicada en el kilómetro dos, fuentes policiales aseguraron que por orden de la superioridad se inició una investigación interna.
En declaraciones a la prensa de Misiones, días pasados el jefe de Seguridad de la Policía de la Provincia, Raúl Maslowski, aseguró que “si la madre hubiera realizado la denuncia por la desaparición de su hija, casi seguro que la íbamos a encontrar con vida”. La mamá radicó la denuncia 10 días después. Dulce María Beatriz apareció muerta un día después.
Extrema pobreza
La familia Candia vive en el barrio Avanti del kilómetro tres de la ciudad de Eldorado, en extrema pobreza. Tras la muerte de Dulce María Beatriz, la familia quedó compuesta por sus padres y tres hijos: dos varones de 13 y 15 años y una niña de 10 años.
Los padres se encuentran con síntomas de enfermedad. Narciso Candia tiene problemas hepáticos, sus riñones están conectados con una sonda. Cuando podía trabajar, su principal labor fue de camionero. “No estoy en condiciones de trabajar”, dijo ante la consulta de este diario.
“Este terreno con la casita se la compré a mi hermano”, aclaró el hombre ante los comentarios de que estaba usurpando un terreno fiscal. A su lado, su mujer, Lilian Candia, dijo que “yo sufro de diabetes y soy hipertensa”.
Respecto a su hija, ambos dijeron que “era una adolescente muy buena, estudiante, iba a la Iglesia y quería ser Policía”. Los dos hijos varones tienen retraso madurativo.
Respecto a su pequeña hija de 10 años, sus padres dijeron que va a la escuela primaria y que cursa el tercer grado. La pequeña va todos los días al merendero del barrio. “Estudio a la tarde y de la escuela voy al merendero”, dijo la niña, recién llegada del merendero, de donde les trajo pan a sus padres y hermanos. “Esta es la comida de la noche”, dijo.
La humilde casa es de madera, con piso de tierra. “Tenemos luz, voy cargando a medida que tengo dinero”, dijo, ya que tiene el sistema prepago. No tienen agua potable. Todos duermen en una habitación y la otra se utiliza como cocina. Los padres no aclararon de qué viven. Sin embargo, se supo que viven de la caridad de los vecinos. La situación social de la familia Candia es grave, ya que no llegan a las necesidades básicas.




