El dramático relato de los médicos que atienden a los pacientes intoxicados con cocaína adulterada
Si los casos de coronavirus ya los mantenían con preocupación, durante las últimas horas, el estrés de los médicos que atienden a pacientes intoxicados con cocaína adulterada aumentó. En las guardias y en las Unidades de Terapia Intensiva se viven horas dramáticas.
"Acá están todos corriendo sin parar desde que tomaron la guardia", explicó un doctor que vive de cerca de la situación.
Los equipos médicos llevan una difícil tarea. Por un lado, revertir el terrible estado en el que están llegando los pacientes que consumieron la cocaína adulterada, que ha provocado al menos 20 muertes hasta el momento. Por otro, lidiar con los familiares y amigos de las víctimas que se encuentran bajo un clima de incertidumbre, bronca e impotencia.
"Los familiares, además, están muy agresivos con esta tragedia. Terrible lo que generaron los que hicieron esto, unos verdaderos hijos de puta”, expresó un médico al portal Infobae.
Al menos 74 personas se encuentran internadas mientras la Justicia busca a los culpables de la compleja situación. El ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Sergio Berni, confirmó que ya hay al menos 10 aprehendidos. La mayoría de la droga fue comprada en un asentamiento sumamente precario conocido como Puerta 8, ubicado en Campo de Mayo.
De los 74 internados, 18 están utilizando asistencia respiratoria mecánica. “Las personas que entran afectadas no lo hacen con excitación psicomotriz. Todo lo contrario, lo hacen con depresión del sensorio. Además, tienen una bradipnea. Casi todos en coma”. En este sentido, los que ingresan al hospital no están ubicados en espacio y tiempo, llegan desorientados y atontados. En tanto, los que se encuentran en las unidades de terapia intensiva se encuentra con fallas multiorgánicas.
"Vivimos un verdadero desastre", explicaron los médicos. "Fue increíble la labor de los colegas que están trabajando sin parar. El tema de los familiares es un agravante porque, por momentos, se vuelven muy agresivos. Aunque por suerte, esta vez, la Policía está donde la necesitamos", agregó el médico que trabaja en el Hospital San Martín.
Por el momento no se sabe cuánto va a durar esta crisis, ni se conoce el alcance de la tragedia. Con solo consumir una pequeña cantidad pueden morir casi en el instante.

