Los 13 Turpin: el macabro caso de encadenamiento y tortura de menores
De las historias criminales, el caso de los trece Turpin resulta de los más tristes que se conocieron en los últimos tiempos. Si bien parecían una familia feliz, no lo eran: por años vivieron encadenados, abusados, torturados y violentados.
"Este es el 911, ¿tiene una emergencia?", preguntó la operadora. Del otro lado, una voz dulce y tierna expresó: "Acabo de huir de casa porque vivo en una familia de 15 y tenemos padres abusivos. Ellos nos golpean, nos empujan por la habitación, nos tiran el pelo. En este momento, mis dos pequeñas hermanas están encadenadas".
De esta manera, el 14 de enero de 2018, Jordan Turpin (17) destapó el brutal abuso que vivían. Aunque parecería fácil tomar un teléfono y denunciar, no lo fue: los hijos habían estado planeando escaparse durante más de dos años y, ese día, dos de los hijos lo lograron.
Cuando la Policía se encontró con ella, la niña les mostró fotos de las condiciones en las que vivían en su casa de Perris, California, Estados Unidos. Rápidamente, los efectivos se dirigieron hasta la casa y allí se encontraron con una dramática situación.
Los otros hermanos estaban encerrados en la casa y uno de ellos, de 22 años, yacía esposado en una cama con cadenas. Estaban sucios, desnutridos y parecían más jóvenes de lo que eran. Al inicio, la Policía pensó que todos eran menores de edad, pero en realidad, sus edades iban entre los 2 y los 29 años.
David y Louise Turpin, los padres de los jóvenes, no podían creer lo que sucedía y no lograron dar una razón lógica por la cual sus hijos estaban retenidos de esa manera. Durante años, los encadenaron y golpearon, les permitieron comer solo una vez al día y ducharse una vez por año.
Una de sus hijas mayores tenía 29 años, pero solo pesaba 37 kilos. El resto también estaba con bajo peso. Además, parecían no conocer algunas cosas básicas del mundo e incluso no sabían lo que era la medicina ni la policía.
En reiteradas ocasiones, los niños tenían tanta hambre que comían paquetes de kétchup y cubitos de hielo. Pero, si eran atrapados comiendo, los castigaban brutalmente.
Arrestados
Pese a que fueron detenidos, la pareja de los Turpin se declaró inocente de todos los cargos, entre ellos, el abuso sexual sobre varios de sus hijos. Sin embargo, el 18 de enero fueron acusados de doce cargos de tortura, doce cargos de secuestro, siete de abuso contra un adulto dependiente y seis cargos de maltrato infantil. Por su parte, David tuvo un cargo más: violación contra su hijo de 14 años.
Sus familiares no podían creerlo y expresaron que, por las fotos que subían a Facebook, "pensábamos que eran una gran familia feliz". Pero no era así. Una de las hermanas de Louise expresó que estaba preocupada por el peso de sus sobrinos, pero que nunca le permitieron tener contacto con ellos, ni siquiera a través de Skype. En tanto, los padres de David dijeron que estaban "sorprendidos y conmocionados" por las acusaciones.
Durante el juicio, los 13 Turpin hablaron sobre la situación y, aunque algunos perdonaron a sus padres, otros no fueron tan amables con ellos. "Todavía tengo pesadillas de cosas que pasaron, como cuando mis hermanos eran encadenados o golpeados. No puedo describir con palabras lo que vivimos al crecer allí", expresó uno de ellos.
Por su parte, una de las hijas dijo temblando: "Mis padres me quitaron mi vida, pero ahora la estoy recuperando".
Pese a que varios niños relataron los abusos, algunos dijeron que "amaban a sus padres y los habían perdonado". Sin embargo, cuando los padres tomaron la palabra no mostraron emoción. Para el juez, ambos mantuvieron un "trato egoísta, cruel e inhumano", por este motivo, el 19 de abril de 2019 los condenaron a cadena perpetua.
Libertad
Los 13 Turpin lograron salir de ese calvario, pero están viviendo otra vez en la miseria. Si bien fueron ubicados con una familia de acogida, la misma fue arrestada por abusar de varios niños bajo su tutela, incluido uno de los Turpin. Otra de las hijas fue colocada en otro hogar en donde su padre adoptivo le afirmó que "entendía por qué sus padres la encadenaban".
"Realmente no tengo una forma de conseguir comida en este momento", dijo Jordan, la niña que destapó el caso. En concreto, algunos de los hermanos no tenían acceso a viviendas y dependían de lugares transitorios para refugiarse. Además, iban a iglesias para buscar comida.
A pesar de recibir más de 600 mil dólares de personas que al ver el caso se solidarizaron con la causa, tienen dificultades para acceder al dinero. Para algunos testigos, la vida de la familia Turpin se trata de "el peor caso de abuso infantil".