Tras estar preso por homicidio, Luciano Cabral vuelve a jugar al fútbol
Argentinos Juniors decidió volver a abrirle las puertas a Luciano Cabral, quien recibió la libertad condicional luego de permanecer más de cuatro años preso por un homicidio cometido en General Alvear. La noticia fue confirmada por el club de La Paternal, quien le dio la bienvenida a través de sus redes sociales.
"¡Primer día en casa!", escribieron, mientras que el futbolista comenzó a entrenarse de forma particular en el Centro de Fútbol Profesional "Sergio Daniel Batista", donde quedará hospedado.
Luciano Cabral fue condenado en junio de 2018 a nueve años de prisión por ser coautor del homicidio de Joan Villegas en la madrugada de Año Nuevo de 2017. Su papá, José Cabral, confesó ser el autor del crimen y recibió una condena de 16 años de cárcel. Sin embargo, tras una revisión de la Cámara se le otorgó la libertad condicional y el jugador de Argentinos Juniors fue recibido por las autoridades de la entidad, lo que pronostica que, en un futuro, el futbolista podría regresar a las canchas.
El joven de 27 años estuvo preso en la cárcel La Colonia en Mendoza, un establecimiento "semicerrado" y durante su arresto trabajó cultivando y, con lo que le pagaban, ayudó económicamente a su familia. Además, se entrenó con regularidad, lo que le permitió un desarrollo favorable de su salud para retomar las prácticas en la institución de La Paternal.
Homicidio de Joan Villegas
El crimen sucedió en la madrugada de Año Nuevo de 2017 en el barrio El Inmigrante, en General Alvear. Tras una brutal pelea que terminó con la vida de Villegas, el joven futbolista se entregó tres días después en la comisaría. Allí, reconoció que tuvo una discusión con el hombre, pero en todo momento negó haber sido el asesino.
En ese contexto y a pesar de que su papá, José Cabral, confesó ser el autor del crimen, la Justicia determinó que Luciano era "coautor del homicidio simple" y, por ese motivo, le dictaron nueve años de prisión.
Sin embargo, después de estar cuatro años alojado en una cárcel "semicerrada" en Mendoza, la Justicia decidió concederle la libertad condicional y, a pocos días del dictamen, el joven de 27 años fue recibido en Argentinos Juniors. En el club, Cabral consiguió el ascenso junto al equipo liderado por Juan Román Riquelme, al tiempo que, cuando se cometió el homicidio, jugaba en el Atlético Paranaense de Brasil.
"Yo no soy ningún asesino, no maté a nadie, solo quiero jugar al fútbol. Y si me dan la libertad no me voy a fugar", había expresado Cabral cuando fue detenido.


