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Receta casera de tarta de mango fácil y lista para disfrutar en familia.

Receta de tarta de mango cremosa, fresca y sin horno: un postre fácil, colorido y lleno de sabor tropical que se convierte en tu nuevo favorito.

Receta de tarta de mango paso a paso:  ligera, colorida y deliciosa.

Receta de tarta de mango paso a paso:  ligera, colorida y deliciosa.

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Esta receta de tarta de mango es ideal para quienes buscan un postre fresco, frutal y fácil de preparar. Su base crujiente y su relleno cremoso la hacen perfecta para cualquier momento del año, ya sea en reuniones, celebraciones o simplemente para disfrutar de un dulce casero con sabor tropical.

La tarta de mango se ha convertido en una de las preferidas de quienes disfrutan de postres frutales, suaves y con una presentación llamativa. No solo es sencilla de preparar, sino que su sabor tropical y textura sedosa la hacen perfecta para ocasiones especiales, celebraciones o simplemente para darte un gusto en casa. Su base puede hacerse con galletas trituradas y mantequilla, lo que aporta una textura crujiente que contrasta muy bien con el relleno cremoso. La mezcla de mango maduro con queso crema o leche condensada da como resultado una preparación suave, dulce y equilibrada. Además, esta preparación puede servirse fría, lo que la convierte en una opción refrescante para días cálidos. También es versátil: se puede preparar con mango fresco o pulpa congelada, y decorarse con frutas, crema o gelatina para un acabado más vistoso.

Esta tarta es muy fresca y deliciosa.
Esta receta tropical destaca por combinar fruta fresca con una base crujiente y suave.

Esta receta tropical destaca por combinar fruta fresca con una base crujiente y suave.

Ingredientes

Para la base: 200 g de galletas dulces tipo vainilla o digestive, 80 g de mantequilla derretida.

Para el relleno:2 mangos maduros grandes (o 2 tazas de pulpa de mango), 400 g de queso crema, 1 lata de leche condensada (aprox. 395 g), 3 huevos, 1 cucharadita de esencia de vainilla, jugo de medio limón.

Para decorar (opcional): rodajas finas de mango, hojas de menta, gelatina transparente o brillo para tartas.

Paso a paso para preparar tarta de mango

  1. Tritura las galletas en una procesadora o colócalas en una bolsa y desmenúzalas con un rodillo hasta obtener un polvo fino. Mezcla las galletas trituradas con la mantequilla derretida hasta obtener una textura arenosa y húmeda. Vierte esta mezcla en un molde desmontable de unos 22 a 24 cm de diámetro y presiona con una cuchara o con las manos para cubrir bien la base. Lleva al refrigerador mientras preparas el relleno.
  2. Pela los mangos, retira el carozo y corta la pulpa en cubos. Procesa el mango hasta obtener un puré liso. Si usas pulpa congelada, asegúrate de que esté descongelada y sin exceso de líquido.
  3. En un bol grande, coloca el queso crema y bátelo hasta que esté suave. Añade la leche condensada y sigue batiendo hasta integrar bien. Agrega los huevos uno a uno, batiendo después de cada incorporación. Incorpora el puré de mango, la esencia de vainilla y el jugo de limón. Mezcla bien hasta obtener una crema homogénea y sin grumos.
  4. Precalienta el horno a 160°C (320°F). Vierte la mezcla de mango sobre la base de galletas ya refrigerada. Alisa la superficie con una espátula. Lleva al horno y hornea durante 40 a 45 minutos, o hasta que el centro esté firme pero aún ligeramente tembloroso. El tiempo puede variar según el horno, así que controla en los últimos minutos.
  5. Una vez horneada, retira la tarta del horno y deja que se enfríe a temperatura ambiente. Luego, llévala a la heladera por al menos 4 horas, o preferiblemente toda la noche, para que tome buena consistencia.

Tarta de mango sabor tropical.
La receta de tarta de mango es popular en climas cálidos por su frescura y color.

La receta de tarta de mango es popular en climas cálidos por su frescura y color.

De la cocina a tu mesa

Antes de servir, puedes decorar la superficie con rodajas finas de mango fresco, hojas de menta o pincelar con un poco de brillo para tartas o gelatina transparente. Esto le dará una presentación atractiva y profesional.

Desmolda con cuidado y sirve fría. Esta tarta combina muy bien con un café, té helado o como broche de oro en una comida con amigos o familia. Es refrescante y con una textura que se deshace en la boca. ¡Y a disfrutar!