No solo por calor, estos son los motivos por los que tus perros sacan mucho la lengua
El cuidado de las mascotas es mucho más que darles alimento y agua. En ocasiones hay que estar alerta sobre algunas amenazas como plantas que pueden ser tóxicas para ellos o cómo detectar problemas de salud. Es el caso de verlos con la lengua fuera, que puede ser indicador no solo de calor, sino también de otros inconvenientes que pueden estar teniendo los perros.
Te puede interesar
Cinco frutas seguras para darle a tu mascota en casa
La lengua de los perros cumple, entre otras, con la función de termorregulación. Es decir que gracias a ella, pueden liberar temperatura. Al no sudar, es común ver a las mascotas con la lengua fuera en días de verano. Asimismo, esta reacción puede ser un indicador de algún problema en particular.
Fuente: Pexels
Entre los motivos por los que pueden presentar este comportamiento pueden presentarse fiebre, dolor o golpe de calor. En cualquier caso, la recomendación principal es que consultes con el veterinario de confianza para que pueda brindarle a la mascota la atención adecuada.
-
Te puede interesar
Su ex se quedó con su perra y estalló el conflicto
Una de las razones por las que tus perros sacan la lengua de forma excesiva puede ser por un golpe de calor. En épocas donde las temperaturas son muy altas, pueden verse afectados. Esto puede prevenirse brindándole un espacio fresco, dejando a su disposición agua y evitando que tengan una actividad demasiado intensa.
Además, la lengua fuera puede ser una señal de fiebre. Es posible que esta esté en su fase de bajada y por eso la mascota activa ese mecanismo para bajar la temperatura.
Fuente: Pexels
Como es de esperar, también es posible que saquen la lengua como señal de dolor o molestia. En ese caso, consulta con un especialista para que pueda detectar la fuente de la dolencia y así ofrecerle la mejor respuesta a la mascota.
Por último, la lengua fuera por demasiado tiempo puede ser un signo de obesidad en el animal. Es que su peso podría provocar un esfuerzo físico mayor, pero además, la adiposidad favorece el incremento de la temperatura, que activa este comportamiento en el perro.

