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Reino Unido endureció las sanciones contra Irán para frenar su programa nuclear

Reino Unido anunció nuevas restricciones financieras, comerciales y aéreas para limitar el acceso de Teherán a recursos y tecnología sensible.



Reino Unido anunció este martes un nuevo paquete de sanciones contra Irán destinado a restringir su acceso al sistema financiero británico, limitar la adquisición de tecnología sensible y aumentar los controles sobre sectores estratégicos. Londres sostuvo que las medidas buscan impedir que Teherán avance en capacidades vinculadas con su programa nuclear.

La legislación todavía deberá completar su trámite parlamentario. Una vez aprobada, permitirá restablecer restricciones sectoriales que habían sido levantadas tras el acuerdo nuclear de 2015, conocido como Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA). El anuncio se dio en el marco de la llamada telefónica que el Primer Ministro británico Andy Burnham compartió con el presidente Donald Trump tras la tensión internacional desatada por el mandatario estadounidense con sus declaraciones sobre las Islas Malvinas.

Las nuevas sanciones contra Irán

El paquete amplía los controles sobre productos, servicios y tecnologías que podrían ser utilizados por Irán y busca dificultar que entidades iraníes consigan financiación mediante instituciones relacionadas con el sistema financiero británico. A su vez, incorpora restricciones para la aviación: en términos generales, aeronaves operadas por Irán no podrán aterrizar en territorio británico, salvo excepciones o autorizaciones específicas. Además, las autoridades recibirán mayores facultades para actuar contra embarcaciones vinculadas con actividades iraníes.

Stephen Doughty, ministro británico de Exteriores, aseguró que Londres busca “frenar las ambiciones nucleares de Irán”. Según el funcionario, Teherán había acumulado más de 400 kilogramos de uranio enriquecido hasta un 60% de pureza. Irán, por su parte, sostiene que su programa nuclear tiene fines exclusivamente pacíficos y rechaza que esté orientado a desarrollar armamento.

La presión internacional sobre Teherán

Reino Unido, Francia y Alemania habían activado el mecanismo de “snapback” después de considerar insuficiente la respuesta iraní frente a las preocupaciones por sus compromisos nucleares, lo que permitió recuperar sanciones internacionales suspendidas después del acuerdo de 2015.

En simultáneo, Estados Unidos también incrementó la presión sobre sectores estratégicos iraníes, especialmente la aviación, mediante restricciones a compañías e intermediarios relacionados con ese sector.

No obstante, Londres aclaró que las nuevas sanciones no impedirán la continuidad del proyecto gasífero Shah Deniz, en Azerbaiyán. La normativa contempla licencias específicas para mantener determinadas operaciones relacionadas con la participación iraní.

Trump y Burnham hablaron tras una semana de tensión por Malvinas

Las sanciones contra Irán fueron anunciadas un día después de que el primer ministro británico, Andy Burnham, mantuviera una conversación telefónica con Donald Trump, en medio de una semana marcada por tensiones entre Londres y Washington.

Según informó Downing Street, ambos mandatarios hablaron sobre la economía, la guerra entre Rusia y Ucrania y la situación en Medio Oriente. En ese último punto, Burnham planteó la necesidad de garantizar que Irán no llegue a disponer de un arma nuclear, una posición que coincide con el argumento utilizado por Londres para justificar el endurecimiento de las sanciones contra Teherán.

El contacto se produjo pocos días después de que Trump afirmara que estaba revisando la posición estadounidense sobre las Islas Malvinas, declaraciones que generaron una respuesta inmediata del Gobierno británico y fueron aprovechadas por Javier Milei para reforzar el reclamo argentino.

Sin embargo, el comunicado oficial de la conversación entre Trump y Burnham no señala que la disputa por las Malvinas haya formado parte de la llamada.