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El fascinante pueblo entre montañas en Brasil: una escapada en primavera

Viaja a este destino histórico en Brasil sin romper el presupuesto esta temporada primaveral. Un pueblo que deslumbra.

Un pueblo colonial.

Un pueblo colonial.

Tiradentes lo tiene todo. Ubicado en el estado de Minas Gerais, este histórico pueblo colonial enamora a primera vista durante la primavera. Sus calles empedradas y fachadas blancas decoradas con flores de colores crean un marco visual impresionante para caminar. Es la alternativa perfecta si buscas un viaje lindo, cultural y muy económico.

Un pueblo colonial en Brasil bajo la luz nocturna

Cuando cae el sol, los faroles amarillos iluminan las fachadas antiguas y le dan un brillo especial a cada rincón. Las caminatas nocturnas por sus pasajes tranquilos invitan a relajarse lejos del ruido de las grandes ciudades. El centro histórico se vuelve un paseo tranqui para una buena caminata.

La oferta gastronómica local es famosa por su sabor casero y sus precios super accesibles para cualquier viajero. Encontrarás restaurantes sencillos que sirven comidas abundantes hechas en cocinas de leña tradicionales con ingredientes regionales de primera. Probar el queso artesanal o un buen postre de dulce de leche cuesta muy pocos reales por persona.

Durante el día puedes visitar iglesias centenarias, galerías de arte local y talleres de artesanos en madera o hierro. Los senderos verdes que rodean la sierra ofrecen vistas panorámicas hermosas sin cobrarte entrada alguna por disfrutarlas. Todo el pueblo se recorre fácilmente a pie, lo cual te ahorra dinero en transporte desde el primer momento.

El hospedaje resulta muy variado y se ajusta a presupuestos ajustados con opciones de posadas familiares hermosas. Muchas de estas casonas antiguas ofrecen desayunos gigantescos con frutas frescas y panes caseros incluidos dentro del precio básico. Dormir en una habitación tradicional rodeada de montañas es un descanso total para la mente y el cuerpo.

Llegar es sumamente sencillo mediante colectivos regulares desde Belo Horizonte o con un auto alquilado por la ruta. La época primaveral regala días despejados y noches frescas ideales para disfrutar del entorno natural sin sufrir calor extremo.