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Qué es el síndrome de aplastamiento y cómo afecta a las víctimas atrapadas tras los terremotos en Venezuela

Tras los terremotos en Venezuela, el síndrome de aplastamiento puede aparecer tras pasar horas bajo escombros, y el riesgo continúa incluso después del rescate.



El colapso de estructuras en Venezuela luego de los terremotos que azotaron al país volvió a poner el foco sobre el síndrome de aplastamiento, una complicación médica potencialmente mortal que puede afectar a personas que permanecen atrapadas durante un tiempo prolongado bajo escombros u objetos de gran peso.

Los especialistas advierten que el peligro no termina cuando la víctima es rescatada, sino que muchas de las complicaciones aparecen en los minutos y horas posteriores.

Qué es el síndrome de aplastamiento

Según la información brindada por la National Library of Medicine, el síndrome de aplastamiento es cuando una parte del cuerpo o un grupo muscular permanece comprimido durante un período prolongado, las fibras musculares sufren una lesión conocida como rabdomiólisis.

Como consecuencia, el músculo libera al torrente sanguíneo sustancias como mioglobina, potasio y ácido láctico, que pueden desencadenar una lesión renal aguda, alteraciones del ritmo cardíaco, acidosis metabólica y trastornos de la coagulación.

La explicación del Dr. Humberto Leclerc sobre el síndrome de aplastamiento que puede golpear a los rescatados en Venezuela.

Esta afección, también conocida como síndrome de Bywaters, fue descrita durante la Segunda Guerra Mundial al observar que algunas personas atrapadas bajo edificios derrumbados parecían encontrarse estables tras ser liberadas, pero horas después desarrollaban insuficiencia renal y otras complicaciones graves.

Actualmente se estima que alrededor del 10 % de los pacientes con lesiones por aplastamiento desarrolla este síndrome y, cuando aparece insuficiencia renal, la mortalidad puede alcanzar el 20%.

Qué hacer en los rescates

Por ese motivo, los especialistas coinciden en que el tratamiento debe comenzar incluso antes de retirar completamente los escombros. Siempre que sea posible, los equipos sanitarios administran suero fisiológico por vía intravenosa antes de liberar a la víctima con el objetivo de aumentar el volumen circulante, diluir las sustancias tóxicas liberadas por el músculo, y disminuir el riesgo de daño renal y alteraciones cardíacas.

En situaciones donde todavía no han llegado los equipos médicos y la persona permanece consciente, orientada y puede tragar con normalidad, algunos especialistas recomiendan ofrecer agua en pequeños sorbos y de forma progresiva mientras llega la asistencia. Sin embargo, también advierten que esta medida debe realizarse con precaución y nunca sustituye la atención médica especializada.

El riesgo continúa después de sacar a la persona

Uno de los aspectos más importantes del síndrome de aplastamiento es que la víctima puede parecer estable inmediatamente después de ser liberada. Sin embargo, al restablecerse la circulación sanguínea, las toxinas acumuladas en el músculo lesionado ingresan masivamente al organismo, aumentando el riesgo de insuficiencia renal, hiperpotasemia, arritmias potencialmente mortales y otras complicaciones sistémicas.

Por ello, los expertos insisten en que toda persona rescatada luego de haber estado atrapada bajo escombros debe ser trasladada a un centro hospitalario para permanecer bajo observación, incluso si inicialmente no presenta síntomas graves.

El tratamiento requiere un abordaje multidisciplinario que puede involucrar servicios de emergencias, cuidados intensivos y nefrología. Las principales medidas incluyen reanimación con líquidos, corrección de alteraciones electrolíticas, protección de la función renal y, cuando resulta necesario, terapia de reemplazo renal.

Los especialistas coinciden en que la medida más efectiva sigue siendo el reconocimiento precoz del síndrome, el inicio rápido de la reanimación con líquidos y el traslado inmediato a un hospital. La experiencia acumulada en terremotos y otros desastres demuestra que sobrevivir al derrumbe no siempre significa haber superado el peligro, ya que el éxito del rescate también depende de la atención médica recibida durante las primeras horas.