Qué tener en cuenta para estar bien preparado ante un posible sismo en Mendoza
Mendoza es una zona sísmica y, tras los terremotos registrados en Sudamérica, Defensa Civil recuerda cómo prepararse y qué elementos tener listos ante una emergencia.
Mendoza está ubicada en una zona sísmica por eso es importante conocer como proceder en la previa, en el durante y en el post de un movimiento telúrico.
ALF PONCE MERCADO / MDZLos terremotos registrados recientemente en Colombia y Venezuela volvieron a poner el foco sobre un fenómeno que también forma parte de la realidad de Mendoza: los movimientos sísmicos. En una provincia ubicada en una zona de importante actividad sísmica, la prevención y la preparación pueden reducir riesgos cuando ocurre una emergencia.
Desde el Ministerio de Seguridad y Justicia de Mendoza, a través de Defensa Civil, remarcan la importancia de que cada familia tenga un Plan de Acción Familiar (PAF). La propuesta establece qué debe hacer cada integrante, cuáles son los lugares seguros y cómo comunicarse ante una emergencia.
Además, recomiendan tener preparada una mochila de emergencia con elementos básicos que permitan afrontar las primeras horas después de un sismo, especialmente si es necesario abandonar la vivienda o si los servicios básicos se encuentran afectados.
Qué debe tener una mochila de emergencia
La mochila debe permanecer en un lugar accesible y contener elementos que puedan resultar necesarios durante o después de un terremoto. No se trata solamente de alimentos y agua: también debe incluir información personal y herramientas para afrontar una situación de emergencia.

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Según las recomendaciones de Defensa Civil, entre los elementos que no deberían faltar se encuentran un recipiente con agua potable, alimentos no perecederos, una radio a pilas, una linterna y pilas de repuesto.
También se recomienda incorporar un botiquín de primeros auxilios con medicamentos vitales, un silbato, guantes, documentos personales y copias, una muda de ropa, una manta de abrigo, elementos de aseo y herramientas.
La mochila debe incluir además una lista con teléfonos importantes de familiares, bomberos, hospitales y el 911. También es conveniente contar con los datos de los integrantes de la familia, como DNI, grupo sanguíneo, obra social y medicamentos que toman.
El plan familiar, antes que ocurra el sismo
La preparación no comienza cuando empieza a moverse el suelo. Defensa Civil recomienda que las familias elaboren previamente un Plan de Acción Familiar, en el que se establezcan los roles que tendrá cada integrante frente a una emergencia.
Ese plan debe contemplar qué hacer si los integrantes de la familia se encuentran en distintos lugares, dónde reunirse y cuáles son los sitios seguros dentro y fuera de la vivienda. También se aconseja identificar con anticipación las zonas de riesgo y conocer cómo cortar los servicios de gas, agua y electricidad.
Otro aspecto importante es asegurar muebles y objetos pesados que puedan caer durante un movimiento. También se recomienda conocer nociones básicas de primeros auxilios y establecer quién estará a cargo de asistir a niños, adultos mayores o personas con discapacidad.
La mochila de emergencia debe estar ubicada en un lugar conocido por todos y revisarse periódicamente. En particular, Defensa Civil aconseja controlar el estado de los elementos y las fechas de vencimiento de los alimentos.
Qué hacer durante un terremoto
Si comienza un sismo, la primera recomendación es mantener la calma y no salir corriendo. Dentro de una vivienda hay que alejarse de ventanas, espejos y objetos de vidrio que puedan romperse.
La recomendación es ubicarse en una zona segura previamente identificada, como debajo de una mesa resistente o junto a estructuras firmes, y proteger la cabeza. También se debe evitar permanecer cerca de estufas, braseros, radiadores u otros elementos que puedan provocar lesiones. En edificios, no se deben utilizar ascensores ni escaleras mientras dura el movimiento. Tampoco se recomienda salir a balcones.
Si el sismo sorprende a una persona en un lugar con gran concentración de gente, como un comercio, cine o templo, se debe evitar correr hacia las salidas y aplicar las medidas de protección en el lugar. En caso de estar conduciendo, la indicación es reducir la velocidad y detenerse en un sitio seguro, lejos de puentes, postes, cables eléctricos y construcciones que puedan sufrir daños.
Después del movimiento también hay riesgos
Cuando termina el sismo, la situación de emergencia no necesariamente finalizó. Defensa Civil recuerda que pueden producirse réplicas, por lo que es importante mantenerse atento y evitar ingresar a construcciones que presenten daños.
Una de las primeras medidas es verificar si hay personas heridas y brindar primeros auxilios si se cuenta con los conocimientos necesarios. También se recomienda utilizar calzado cerrado para evitar cortes provocados por vidrios u objetos que hayan caído.
Si es posible hacerlo de manera segura, deben cortarse los suministros de gas, agua y electricidad. En caso de sospechar una pérdida de gas, no hay que encender fósforos, velas ni accionar interruptores eléctricos. También se aconseja no tocar cables caídos y limitar el uso del teléfono a situaciones de emergencia para evitar la saturación de las líneas.
Una provincia que debe estar preparada
La actividad sísmica forma parte de la realidad de Mendoza. Por eso, las recomendaciones de Defensa Civil apuntan a que la preparación no dependa exclusivamente de la respuesta de los organismos de emergencia cuando ocurre un terremoto.
Contar con una mochila preparada, conocer los lugares seguros de la vivienda y establecer previamente un plan familiar permite reducir la improvisación en los primeros minutos de una emergencia. Ante un sismo, además, es fundamental mantenerse informado a través de los canales oficiales y seguir las instrucciones de las autoridades encargadas de manejar la emergencia. El 911 permanece habilitado para situaciones de riesgo, incendios o pérdidas de gas.
La prevención, en definitiva, comienza mucho antes de que vuelva a temblar. En una provincia sísmica como Mendoza, tener definido qué hacer, dónde refugiarse y qué llevar puede marcar una diferencia cuando los primeros minutos de una emergencia resultan decisivos.







