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La UE reconoce que Rusia podría atacar España, Francia e Italia con drones desde el mar

Bruselas aseguró que conoce el escenario de posibles ataques con drones contra España, Francia e Italia y recordó que Europa ya sufre acciones híbridas.



Bruselas reaccionó este jueves a las informaciones sobre una posible operación rusa con drones contra España, Francia e Italia y aseguró que el escenario no sorprende a la Comisión Europea. "Hemos visto las informaciones y no nos sorprende en absoluto", afirmó Thomas Regnier, portavoz comunitario de Soberanía Tecnológica y Defensa.

La declaración supone una nueva señal de preocupación después de conocerse que los servicios de inteligencia estadounidenses manejan información sobre la posibilidad de que Rusia utilice drones lanzados desde barcos en el Mediterráneo. Bruselas, sin embargo, hizo una precisión: la Comisión no tiene constancia de haber recibido una alerta específica sobre un ataque concreto, aunque sí conoce la amenaza general y los escenarios que se están analizando.

Regnier explicó por qué las autoridades europeas no consideran descabellada esa posibilidad. "Sabemos que nuestro espacio aéreo está siendo puesto a prueba y que ha sido violado en varias ocasiones", señaló durante la rueda de prensa diaria de la Comisión. También advirtió que varios Estados miembros están siendo objeto de ataques híbridos.

Este tipo de acciones permite ejercer presión sin recurrir necesariamente a una ofensiva militar convencional. Los ataques híbridos pueden incluir sabotajes, ciberataques, interferencias, operaciones de desinformación o incursiones con drones que provoquen daños y alteraciones sin llegar a desencadenar una guerra abierta.

El Gerbera puede recorrer hasta 600 kilómetros y algunas versiones transportan una pequeña carga explosiva capaz de provocar incendios o interrumpir temporalmente un aeropuerto.

Bruselas prepara defensas contra los drones

Ante ese escenario, Bruselas destacó que ya existen proyectos destinados específicamente a reforzar la capacidad europea frente a amenazas aéreas. Regnier mencionó la Iniciativa de Defensa contra Drones, el Escudo Aéreo y el Escudo Espacial, que forman parte de los planes para aumentar la capacidad de respuesta de los Estados miembros.

La Comisión aclaró que la respuesta inmediata ante una incursión corresponde a las autoridades nacionales de cada país. Aun así, Regnier recordó que la Unión Europea cuenta con mecanismos para respaldar a un Estado miembro si necesita ayuda frente a una amenaza de estas características.

La preocupación por la posibilidad de lanzar drones desde el mar tampoco es nueva dentro de las instituciones europeas. En noviembre de 2025, el comisario europeo de Defensa y Espacio, Andrius Kubilius, ya había advertido que Rusia tenía capacidad para utilizar drones desde barcos o desde la costa y provocar interrupciones en aeropuertos europeos. Incluso mencionó el daño económico que una acción de ese tipo podría causar al turismo en países como España.

Aquella advertencia adquiere ahora una relevancia especial. El escenario conocido esta semana contempla precisamente el transporte de drones en buques mercantes que naveguen por el Mediterráneo, desde donde podrían ser lanzados a una distancia relativamente corta de las costas de España, Francia o Italia.

Los Gerbera que podrían utilizarse desde el Mediterráneo

El aparato señalado es el Gerbera, un dron ruso de aproximadamente dos metros de longitud, 2,5 metros de envergadura y hasta 18 kilos de peso. Puede alcanzar unos 160 kilómetros por hora y tiene un alcance declarado de hasta 600 kilómetros.

Algunas versiones pueden transportar una carga explosiva de entre cuatro y cinco kilos. No se trata de una cantidad pensada para destruir una gran infraestructura, pero sí podría provocar incendios, dañar equipos o generar el cierre temporal de un puerto o aeropuerto. Desde un buque situado a unos 200 o 300 kilómetros de la costa, un Gerbera podría alcanzar territorio europeo en pocas horas.

Precisamente por eso una operación de este tipo tendría consecuencias que irían más allá del daño material. El cierre de un aeropuerto internacional, la interrupción de un puerto o la llegada de un dron ruso a territorio de la OTAN podría generar un impacto político, económico y mediático considerable.

España, Francia e Italia aparecen entre los países analizados por sus características geográficas y políticas. Los tres tendrán procesos electorales en 2027, y entre los escenarios estudiados figura la posibilidad de que una operación pequeña pero muy visible busque aumentar la sensación de inseguridad o aprovechar el cansancio social provocado por años de guerra en Ucrania. Esa posibilidad forma parte de los análisis sobre la amenaza y no significa que exista una decisión rusa confirmada para intervenir en esos procesos.