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La Palanca del Galio: Estados Unidos frena la compra china de tecnología clave

El comité de inversiones de Estados Unidos bloqueó la compra de Lumileds por parte de China, usando su poder sobre tecnología sensible como el nitruro de galio.



El Gobierno de los Estados Unidos bloqueó hace pocos días la compra de la holandesa Lumileds por parte de la china Sanan Optoelectronics. La operación valía $239 millones de dólares. Lumileds fabrica iluminación de alta gama, faros para automóviles y flashes para teléfonos. Sanan es la mayor fabricante china de microchips para diodos emisores de luz. El gobierno de un tercer país, ajeno a vendedor y comprador, dijo que no.

Ese tercer país operó a través de un organismo llamado Comité de Inversiones Extranjeras en los Estados Unidos, más conocido por su sigla inglesa CFIUS. Revisa toda compra de una empresa con presencia en su país cuando el comprador es extranjero. No va a los tribunales ni explica razones, su palabra basta. Las partes retiraron la presentación el 17 de abril y abandonaron el negocio.

El nitruro de galio, un material estratégico

No es la primera vez. En 2016 el mismo comité frustró otra compra china de Lumileds, por $2.900 millones de dólares, de la alemana Aixtron, y disuadió la adquisición de la estadounidense Wolfspeed por el alemán Infineon. Estas son cuatro operaciones distintas, con una sola palabra clave: nitruro de galio.

Este es un semiconductor compuesto que soporta voltajes y temperaturas más altos que el silicio, y por eso resulta insustituible en los radares militares más avanzados, en los misiles Patriot, en el radar naval SPY-6 o en el sistema Space Fence de vigilancia orbital.

Lumileds no fabrica radares, fabrica luces, pero sus patentes y sus ingenieros dominan ese material. Comprar Lumileds es comprar ese saber.

El comité es una de las palancas del poder norteamericano sobre la economía global. Conviene enumerar otras, porque funcionan juntas. La primera son los controles de exportación de la oficina BIS del Departamento de Comercio, que impidieron a la holandesa ASML entregar sus máquinas de litografía más avanzadas a clientes chinos. La segunda, son las listas de entidades sancionadas, que cortan a empresas como Huawei o SMIC el acceso a componentes norteamericanos. La tercera es la regla del producto extranjero directo, que alcanza a cualquier microchip del mundo si contiene diseño, software o maquinaria de origen norteamericano. La cuarta es el dólar, cuyo sistema de bancos corresponsales decide quién comercia y quién queda afuera. La quinta es el comité de inversiones que acaba de bloquear a Sanan. Las cuatro primeras expulsan, la última retiene.

Todas comparten rasgos porque no se votó por ninguna en un debate público reciente. Todas estas descansan en leyes viejas ampliadas con reformas silenciosas y operan con discreción, sin explicar criterios. Al mismo tiempo, alcanzan más allá del territorio de Estados Unidos, llamándose extraterritorialidad. Un vendedor europeo, un comprador asiático, un activo holandés son tres partes ajenas a los Estados Unidos, y sin embargo están sometidas al veto de Washington.

La palanca es eficaz porque frena el trasvase de tecnologías sensibles hacia el adversario estratégico y protege cadenas de suministro militares. Opera rápido, sin debate parlamentario o demoras judiciales y cumple lo que promete.

La palanca también tiene límites ya que es opaca, y el comité rara vez publica razones. Por lo tanto, una empresa extranjera nunca sabe con precisión qué la descalifica. Asimismo es discrecional y cambia de criterio sin rendir cuentas.

Esto es humillante para aliados como los Países Bajos, ante el veto sobre Lumileds.

Por eso vale leer este bloqueo como lo que es, una de las varias palancas que Estados Unidos maneja para regular quién accede a qué tecnología en el mundo. No es la más ruidosa ni la más difundida, sin embargo se mantienen como la más silenciosa de las cinco. Un comité pequeño con una decisión inapelable a pesar de un acuerdo de $239 millones que desaparece en un martes de abril. Así se administra un imperio en el siglo XXI.

Las cosas como son.

*Mookie Tenembaum aborda temas internacionales como este todas las semanas junto a Horacio Cabak en su podcast El Observador Internacional, disponible en Spotify, Apple, YouTube y todas las plataformas.