Indignación en Austria: construyen un supermercado sobre un antiguo campo de trabajo forzado nazi
El proyecto de una zona comercial en los terrenos de Weinberglager, cerca de Viena, reavivó el debate sobre la preservación de los espacios vinculados al pasado nazi del país.
Varios expertos sobre la guerra rechazaron la construcción del establecimiento.
Un proyecto inmobiliario desató una fuerte polémica en Austria: una zona comercial con un almacén frigorífico y un supermercado comenzó a construirse sobre los terrenos donde funcionó el campo de trabajo forzado nazi de Weinberglager.
Del antiguo predio, ubicado en las afueras de la ciudad de Leobersdorf, a unos 40 kilómetros al sur de Viena, apenas quedan algunos bloques de hormigón cubiertos por la vegetación. Sin embargo, el inicio de las obras reactivó los reclamos para preservar el lugar como un espacio de memoria.
"Siento tristeza porque se está construyendo sobre un lugar cargado de historia, sacrificado en aras de la economía", afirmó Erich Strobl, quien encabeza una campaña local para proteger el predio.
Qué ocurrió en el campo de Weinberglager durante el nazismo
Tras la anexión de Austria por la Alemania nazi en 1938, el campo de Weinberglager fue utilizado para concentrar a miles de prisioneros de guerra y trabajadores forzados. Con el paso del tiempo, el lugar también incorporó el subcampo femenino de Hirtenberg, dependiente del campo de concentración de Mauthausen.
Allí estuvieron detenidas unas 400 mujeres, en su mayoría procedentes de la Unión Soviética, que fueron obligadas a fabricar munición de infantería en una fábrica cercana. Las mujeres permanecieron en Hirtenberg entre septiembre de 1944 y abril de 1945.
Por qué se construye una zona comercial en el lugar
El proyecto para desarrollar una zona comercial fue anunciado en 2024. Ese mismo año se realizaron investigaciones arqueológicas en el terreno.
En diciembre de 2024, la Oficina Federal de Monumentos de Austria concluyó que los vestigios encontrados no eran suficientes para justificar que el lugar fuera declarado monumento protegido. Ahora, con las excavadoras trabajando en el predio, las organizaciones y referentes que buscan preservar el sitio volvieron a reclamar que se proteja como un espacio de memoria.
“Dolor, ira y rabia”: el rechazo de las organizaciones
El proyecto recibió cuestionamientos de organizaciones vinculadas a la preservación de la memoria del nazismo. "Un antiguo campo de concentración no debe quedar cubierto por construcciones", sostuvo el Comité Internacional de Mauthausen.
Por su parte, Josef Pumberger, integrante de la junta directiva del Comité Mauthausen Austria, aseguró sentir "dolor, ira y rabia porque algo así pueda suceder en Austria en 2026".