Dura advertencia de Estados Unidos a Cuba: Marco Rubio aseguró que las reformas "no alcanzan"
La tensión entre Estados Unidos y Cuba aumenta con las declaraciones de Marco Rubio sobre la necesidad de un cambio en la conducción de la isla.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, volvió a cuestionar con dureza al gobierno de Cuba y aseguró que las reformas económicas anunciadas en la isla “no son lo suficientemente drásticas” para revertir la crisis.
Desde la Casa Blanca, el funcionario consideró que las medidas impulsadas por el presidente Miguel Díaz-Canel no lograrán resolver los problemas estructurales del país. “Cuba tiene una economía que no funciona, así como un sistema político que no se puede reparar con estos cambios”, lanzó.
En esa línea, remarcó que las decisiones comunicadas por La Habana son insuficientes y advirtió que el gobierno cubano enfrenta “decisiones importantes” a futuro.
Apertura económica en medio de la crisis
Las declaraciones de Rubio se dan luego de que Cuba anunciara una flexibilización de su esquema económico en el que el poder Ejecutivo habilitó a cubanos residentes en el exterior a invertir en empresas privadas y abrió la puerta a grandes capitales, con foco en sectores clave como turismo, energía e infraestructura.
Sin embargo, desde Washington consideran que estas iniciativas no alcanzan para revertir el deterioro económico que atraviesa la isla, en un contexto marcado por escasez de recursos, crisis energética y tensiones sociales.
El embargo, atado a un cambio de liderazgo según Marco Rubio
Consultado sobre una posible flexibilización del embargo que Estados Unidos mantiene desde hace más de seis décadas, Rubio fue tajante: cualquier alivio dependerá de transformaciones políticas profundas. “El levantamiento del embargo está vinculado a un cambio en la conducción del país”, sostuvo el jefe de la diplomacia estadounidense.
Además, insistió en que la economía cubana logró sostenerse históricamente gracias a subsidios externos, primero de la Unión Soviética y luego de Venezuela, y que la falta de esos apoyos agravó la situación actual.
Presión y señales de cambio
En línea con la postura de la administración de Donald Trump, Estados Unidos mantiene la presión sobre Cuba y no descarta avanzar con nuevas medidas en el corto plazo, mientras continúan contactos entre ambos países.
Rubio fue más allá y planteó que el problema no es solo económico, sino que “quienes están al mando no saben cómo solucionarlo”, afirmó, al tiempo que sugirió la necesidad de un recambio en el liderazgo de la isla. El cruce se da en un momento crítico para Cuba, con una economía en crisis y crecientes tensiones tanto internas como externas.


