Piel de gallina: así es la cueva en Maldivas donde murieron los cinco buzos italianos
El trágico hecho ocurrió en la denominada Cueva del Tiburón, ubicada en la isla de Alimathà, Maldivas.
Los cinco buceadores que fallecieron en Maldivas.
En los últimos días trascendió una noticia que conmovió al mundo entero. Se trata de la muerte de cinco buceadores, todos italianos, en la denominada Cueva del Tiburón, ubicada en la isla de Alimathà, Maldivas, quienes conformaban un equipo de científicos que realizaba estudios sobre biodiversidad marina.
Las víctimas fueron identificadas como la ecóloga Monica Montefalcone, su hija Giorgia Sommacal, los biólogos Federico Gualtieri y Muriel Oddenino, y el instructor de buceo Gianluca Benedetti. No obstante, la noticia se volvió más angustiante tras confirmarse el fallecimiento de una sexta persona en las últimas horas: el sargento militar Mohamed Mahudhee, quien sufrió un cuadro severo de descompresión mientras intentaba rescatar al grupo.
Hasta el momento, solo el cuerpo de Benedetti pudo ser extraído del mar, localizado cerca de la entrada. Los restos de los otros cuatro investigadores ya fueron divisados en el tercer tramo de la ya mencionada cueva, de la cual se viralizó un impactante video recientemente.
Mirá el video de la cueva en Maldivas donde fallecieron los buceadores
Las cuatro principales hipótesis que explican la muerte de los italianos
Una de las hipótesis con mayor peso es la desorientación provocada por la pérdida repentina de visibilidad dentro de la cueva. Al ingresar a los estrechos túneles submarinos, las corrientes del Océano Índico podrían haber removido bruscamente la arena y los sedimentos del fondo marino. Esto pudo anular la visión en cuestión de segundos, lo que genera una pérdida total de referencia espacial para identificar y alcanzar la salida de la caverna.
A este escenario de oscuridad total se le suma la posibilidad de que se haya desatado una situación de pánico colectivo entre los investigadores. En espacios tan reducidos, el miedo altera drásticamente el ritmo respiratorio de las personas.
Por otra parte, los especialistas analizan si existieron fallas críticas en la mezcla de gases respiratorios utilizada en los tanques, lo que podría haber causado un cuadro de intoxicación. Se investiga minuciosamente si las botellas contaban con las proporciones exactas de oxígeno, nitrógeno y helio —mezcla conocida como Trimix— que se requieren de forma obligatoria para descender a más de 50 o 60 metros. Una carga incorrecta a esa profundidad puede desencadenar narcosis de nitrógeno o toxicidad por oxígeno, patologías que anulan las capacidades cognitivas y los reflejos de cualquier buzo.
Finalmente, la investigación preliminar pone la lupa sobre la falta de entrenamiento específico y certificaciones para el buceo en cavernas por parte del contingente italiano. Si bien los cinco fallecidos poseían una vasta trayectoria en el agua, adentrarse en cuevas oscuras y confinadas representa una de las disciplinas más técnicas y riesgosas del mundo. Este tipo de inmersión exige protocolos de seguridad autónomos extremadamente rigurosos que, según los indicios actuales, no se habrían cumplido de la forma adecuada.

