El rey de España invoca a que no se repita lo ocurrido en Ceuta
Felipe VI expresó este sábado su "preocupación e indignación" por los "graves" acontecimientos ocurridos en la ciudad de Ceuta, y también en Melilla, y ha señalado que el Estado debe velar por la seguridad de las ciudades autónomas españolas y evitar que estos hechos vuelvan a repetirse.
Según informó la Casa Real en un mensaje hecho público este sábado, el jefe del Estado español siguió "con gran preocupación e indignación" los graves acontecimientos en Ceuta y, en menor medida, en Melilla.
En esta crisis migratoria, las estimaciones del Ministerio del Interior español contabilizaron que alrededor de 50.000 migrantes entraron irregularmente a la ciudad española de Ceuta desde Marruecos, la mayoría de ellas a nado.
Ante ello, Felipe VI subrayó la necesidad de adoptar todas las medidas que transmitan "de forma unida, clara y determinante a las poblaciones de Ceuta y Melilla el apoyo y cariño del resto de España".
"El Estado debe velar por su seguridad y por evitar que estos hechos– que además, se han traducido en una triste y trágica pérdida de decenas de vidas– vuelvan a repetirse", agregó el monarca español.
A lo largo de estos días marcados por la entrada masiva de migrantes, el rey, que se encuentra en Palma (en el archipiélago español en el Mediterráneo), se mantuvo en contacto tanto con los presidentes de las dos Ciudades Autónomas (Ceuta y Melilla), como con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (PSOE), y el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo (PP).
El ministro del Interior español, Fernando Grande-Marlaska, destacó hoy que "en 24 horas" se revirtió la situación creada por la entrada irregular de más de 50.000 personas en Ceuta y que la ciudad autónoma está recuperando la normalidad.
Y por su parte, el presidente de Ceuta, el conservador Juan Jesús Vivas, advirtió hoy que la ciudad "no ha recuperado" la normalidad porque todavía hay "miles de personas" por las calles, por lo que sostuvo que la crisis "sigue abierta".
Mientras, Sánchez pidió a Bruselas una reunión extraordinaria "con carácter de urgencia" de los ministros del Interior de la Unión Europea para tratar esta crisis migratoria.