Rusia y Ucrania ignoraron la tregua energética anunciada por Trump y volvieron a atacar infraestructura clave
Rusia lanzó 200 drones contra Ucrania, mientras Kiev atacó una refinería rusa. Ninguno de los dos gobiernos confirmó formalmente el acuerdo de Trump.
El mandatario estadounidense declaró que Rusia y Ucrania habían llegado a un entendimiento en cuanto a los ataques a infraestructura energética.
El anuncio de una tregua energética entre Rusia y Ucrania realizado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, duró apenas unas horas antes de quedar rodeado de dudas debido a que ambos países volvieron a atacar este martes instalaciones vinculadas a la energía, mientras ni Kiev ni Moscú confirmaron haber aceptado formalmente el acuerdo anunciado desde Washington.
El mandatario republicano aseguró que las partes acordaron detener los ataques contra infraestructura energética. Sin embargo, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, sostuvo que Ucrania solo frenará sus operaciones si existen garantías de que Rusia hará lo mismo, mientras que el Kremlin calificó la propuesta estadounidense como una “muy buena idea”, pero indicó que todavía mantiene contactos con Washington.
Rusia lanzó 200 drones y Ucrania atacó una refinería
Durante la madrugada, Rusia lanzó unos 200 drones contra Ucrania, según informaron autoridades ucranianas y confirmó Reuters. Los ataques alcanzaron, entre otros objetivos, gasolineras en Kiev e infraestructura portuaria y de transporte en otras regiones del país.
En la capital, las autoridades informaron ataques contra dos estaciones de servicio, depósitos y otras instalaciones. Moscú intensificó durante los últimos días sus operaciones contra la infraestructura energética ucraniana.
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Ucrania respondió con nuevos ataques en territorio ruso. El Ministerio de Defensa de Moscú informó que Kiev golpeó la refinería de Sizran, en la región de Samara, perteneciente a Rosneft y con capacidad para procesar hasta 8,5 millones de toneladas anuales. Zelenski confirmó además operaciones contra instalaciones vinculadas con la producción y lanzamiento de drones en Taganrog y en la región de Oriol.
Los ataques contradicen en los hechos el anuncio realizado el lunes por Trump. Zelenski ya había advertido que Ucrania no había asumido todavía un compromiso incondicional: pidió que Rusia dejara de atacar no solo instalaciones energéticas, sino también infraestructura crítica y rutas de abastecimiento.
Moscú elogió a Trump, pero no confirmó ningún acuerdo
El Kremlin evitó confrontar directamente con el mandatario estadounidense, aunque tampoco confirmó que la tregua estuviera vigente. “Vimos la publicación del presidente Trump sobre la tregua energética. En general, lo consideramos, sin duda, una idea muy buena”, declaró el portavoz presidencial, Dmitri Peskov.
Pese a las diferencias, Moscú aseguró que continúa en contacto con Washington. El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, anticipó además una reunión en Nueva York con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, durante la Asamblea General de la ONU.
Rusia rechazó la explicación de Trump sobre el petróleo
El Kremlin también rechazó la afirmación de Trump de que la guerra entre Rusia y Ucrania es la principal responsable del aumento de los precios internacionales del combustible. Peskov sostuvo que para estabilizar el mercado sería necesario garantizar la navegación de los petroleros y eliminar las sanciones occidentales contra las exportaciones rusas.
El escenario energético internacional, además, está atravesado por otros factores. La guerra con Irán y las dificultades para el transporte de hidrocarburos a través del estrecho de Ormuz también redujeron la oferta y aumentaron la presión sobre los precios.
Por ahora, el escenario muestra una distancia entre el anuncio de Trump y lo que ocurre sobre el terreno: la tregua energética fue presentada desde Washington como un acuerdo, pero Rusia y Ucrania continúan atacando infraestructura estratégica y todavía no asumieron públicamente un compromiso común para detener esas operaciones.



