Conmoción por un joven colombiano que se mató en un centro de ICE: "Quería llamar a su mamá y no lo dejaron"
Brayan Rayo Garzón murió bajo custodia de ICE en Missouri y Petro denunció que no le permitieron llamar a su madre antes del suicidio.
El joven colombiano había sido arrestado en marzo de 2026 en St. Louis.
Brayan Rayo Garzón, un joven colombiano que permanecía bajo custodia de ICE en Estados Unidos, se suicidó el 8 de abril de 2026 en la cárcel del condado de Phelps, en Rolla, Missouri. Su caso generó rechazo luego de que se conocieran detalles sobre sus últimos días de encierro, aislamiento y angustia.
La denuncia de Gustavo Petro por la muerte de Brayan Rayo Garzón
El presidente Gustavo Petro emitió un comunicado este miércoles a través de su cuenta de X y cuestionó las condiciones en las que estaba detenido el colombiano. Según el mandatario, el joven “quería llamar a su mamá y no se le permitió” antes de tomar la decisión de quitarse la vida.
Petro pidió que la Cancillería colombiana entregue una nota de protesta y sostuvo que el gobierno de Estados Unidos debe revisar su política migratoria. Además, expresó un homenaje a Brayan Rayo Garzón en nombre de la juventud colombiana.
De acuerdo con la información difundida por ICE, Garzón fue encontrado inconsciente en su celda. Tras el hallazgo, se activaron los protocolos de emergencia, pero fue declarado muerto poco después. La agencia informó el caso a las autoridades competentes, entre ellas la Oficina del Inspector General del Departamento de Seguridad Nacional y la Oficina de Responsabilidad Profesional de ICE.
Cuándo había sido detenido el joven
El joven había sido arrestado en marzo de 2026 por el Departamento de Policía Metropolitana de St. Louis, acusado de fraude con tarjeta de crédito. Según registros judiciales, en 2024 también había sido detenido por robo en una tienda, y un juez migratorio ordenó su deportación a Colombia en junio de ese año.
Qué dijo la mamá del joven colombiano
Según un informe de Telemundo, Brayan atravesaba sus últimos días en medio de ansiedad, aislamiento y temor a no recibir la atención psicológica que necesitaba mientras enfrentaba el covid-19. Las cámaras de seguridad lo habrían registrado caminando por la celda, rezando e intentando calmar la angustia.
La situación se agravó cuando, de acuerdo con ese reporte, el personal penitenciario le impidió hacer su llamada nocturna habitual por medidas vinculadas a la propagación del virus. Antes de morir, el joven escribió una nota en la que pedía comunicarse con su madre porque llevaba cuatro días sin poder hablar con ella.
Su mamá, Adriana Garzón afirmó: “Él no tenía motivos para quitarse la vida, pero la estadía en ese sitio le estaba desesperando”. Su testimonio reforzó los cuestionamientos sobre las condiciones de detención y el impacto del aislamiento en migrantes bajo custodia.

