Megaelección en Chile: las 5 claves que definirán el futuro del país

Megaelección en Chile: las 5 claves que definirán el futuro del país

Los chilenos votan a los candidatos que redactarán la nueva Constitución. Es la elección más importante desde el regreso de la democracia.

MDZ Mundo

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Este fin de semana Chile afronta una "megaelección", la más importante desde el retorno de la democracia y que sentará las reglas del juego durante las próximas décadas.

Esto debido a que se elegirán a los 155 integrantes de la Convención Constitucional, a alcaldes y concejales para las 346 comunas (municipalidades) que integran el país y, por primera vez desde el retorno a la democracia, a gobernadores para sus 16 regiones.

1. Qué se vota

Chile enfrenta el 15 y 16 de mayo cuatro elecciones simultáneas en las que participan 16.730 candidatos: las municipales y regionales, en las que se escogerá a los alcaldes, concejales y gobernadores, y las constituyentes, en las que se votará para elegir a los 155 candidatos que redactarán la futura nueva Constitución.

Más de 1.300 candidatos se postulan a formar parte de la Convención Constitucional. Los elegidos tendrán nueve meses para presentar un nuevo texto. De esta manera, a mediados de 2022, Chile vivirá un nuevo plebiscito para aprobar o rechazar la nueva Constitución.

Sobre los comicios municipales, los chilenos deberán elegir a los ediles y concejales de 346 comunas (municipalidades), además de a los gobernadores de las 16 regiones en las que se divide el país, que permanecerán en el cargo durante cuatro años, publica Página 12.

2. Paridad de género y participación de los pueblos originarios

Uno de los mayores logros del movimiento feminista chileno fue conseguir que la convención Constitucional sea un órgano paritario. Se trata de algo inédito y convertirá a Chile en el primer país del mundo en tener una carta magna escrita por un número equilibrado de hombres y mujeres.

Además de las mujeres, también tienen garantizada su participación los indígenas, para los que se reservaron 17 de los 155 escaños del órgano. Chile, en donde existen una decena de pueblos originarios que representan el 12,8 % de la población nacional, es uno de los pocos países de América Latina que no reconoce a los indígenas en su Constitución.

3. El origen del proceso constituyente

En octubre de 2019 estalló en Chile una ola de masivas protestas, que comenzaron como una queja contra la suba en el precio del boleto del subte y enseguida se convirtieron en un clamor popular por un modelo socioeconómico más igualitario. La represión desatada por el gobierno de Sebastián Piñera dejó una treintena de muertos y miles de heridos.

En respuesta a las revueltas, se planteó la posibilidad de redactar una nueva Constitución que sustituya a la actual, heredada de Pinochet, considerada por muchos como el origen de las grandes desigualdades del país ya que, entre otras disposiciones antidemocráticas, sienta las bases de la privatización de servicios básicos como el agua, la salud y las jubilaciones.

La posibilidad de escribir una nueva ley fundamental se materializó el pasado octubre, con la celebración de un histórico plebiscito que aprobó por abrumadora mayoría (80%) desterrar la carta magna actual.

4. Los primeros gobernadores

Por primera vez desde que Chile retornó a la democracia, los ciudadanos podrán elegir a las autoridades de las 16 regiones administrativas en las que está dividido el país. Hasta ahora, existía el cargo de intendente, pero era nombrado por el propio presidente y su autonomía estaba más bien limitada.

La gran batalla se centra en la Región Metropolitana, que incluye a Santiago y donde viven más de 8 millones de personas, aunque también la elección se presenta muy reñida en la región de Valparaíso, donde se encuentran los grandes puertos del país y parte de la industria agrícola.

Esta inédita inmersión en el federalismo, sin embargo, vendrá acompañada también por la introducción de la figura de los delegados del Gobierno, uno por cada región, que serán designados por el Ejecutivo. Aún se tramitan en el Parlamento dos iniciativas de ley que abordan las competencias y límites de cada cargo.

Las nuevas gobernaciones regionales asumirán, por tanto, en medio de la incertidumbre respecto a sus competencias y los alcances de su autonomía presupuestaria.

5. El fantasma de la pandemia

La gran incógnita es la participación, que no superó el 50% desde que el voto dejó de ser obligatorio en 2012, a excepción del plebiscito del pasado octubre (50,9%).

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