Bachelet, Apablaza y el kirchnerismo: el amigo vergonzante
El primer conflicto entre el nuevo gobierno de Bachelet y el argentino lo dio la minería. Fue cuando la ministra chilena del área, Aurora Williams, refutó con fuerza los dichos por el subsecretario argentino, el sanjuanino Jorge Mayoral. Éste, en un acto realizado en Catamarca en ocasión de un acto por el Día de la Minería y acompañado por el aspirante presidencial Daniel Scioli, formuló un dura crítica a Chile por la paralización del proyecto binacional Pascua Lama. "Se lo dije a mi par, la ministra de Minería de Chile en la reunión que tuvimos hace pocos días. Les dijimos: pónganse los pantalones largos, necesitamos que Chile, que el gobierno chileno le de respuesta al proyecto al proyecto Pascua, que es la parte chilena del proyecto binacional Pascua Lama. Porque no queremos detener la construcción de Lama en Argentina, porque implica prescindir de cientos de contratos de servicios", dijo Mayoral en esa ocasión.
Ante esto, Williams, desde el otro lado de la cordillera, respondió los comentarios del subsecretario y explicó que Chile "no vamos a cambiar nuestro camino y accionar", según señaló el portal 24horas.cl. "Creemos que las opiniones de Mayoral debe explicarlas él, nosotros en particular nos relacionamos con las altas autoridades Argentinas ,y desde ese punto de vista tenemos una opinión muy clara de la presidenta Cristina Fernández".
El tema del que nadie quiere hablar (en público)
Sin embargo, hay un segundo asunto que no estaba previsto incluir en la agenda bilateral, pero que se coló este jueves en ocasión de la visita que hoy realiza el canciller chileno, Heraldo Muñoz, a Buenos Aires, acompañado por ministros, intendentes y gobernadores trasandinos para reforzar la integración. Se trata de la insistencia institucional del Gobierno chileno por conseguir la extradición de Galvarino Apablaza, un ex guerrillero del Frente Patriótico Manuel Rodríguez a quien se acusa de ser el autor intelectual del asesinato del senador pinochetista Jaime Guzmán.

El asunto estuvo al tope de las agendas durante el gobierno de Sebastián Piñera y generó roces en 2010, cuando la Argentina decidió otorgarle al requerido por Chile el estatus de "refugiado político". Entonces, tanto Piñera como la Corte trasandina reclamaron que no se impidiera que Apablaza sea extraditado para ser juzgado. Inclusive, cuando el ex juez mendocino Otilio Romano fue descubierto por MDZ residiendo en Chile como prófugo de la justicia federal, acusado por su colaboración con la última dictadura, se habló de la posibilidad de un intercambio de extradiciones. Romano fue extraditado. Apablaza, no.
La prensa chilena refleja el interés trasandino por Apablaza. Mientras en la Argentina se intenta tapar el tema, una declaración del canciller repercutió con fuerza, más aun cuando el subsecretario de Interior de Chile polemizó al desmentir algunos puntos de las afirmaciones del ministro.
Heraldo Muñoz dijo que el gobierno de su país había contratado a "dos estudios jurídicos" para seguir reclamando la extradición de Apablaza. Pero el subsecretario Mahmud Aleuy, dijo que no los ha contratado el gobierno de Bachelet, sino que es un reclamo que corre por vía privada. Pero, en definitiva, el asunto que no es mencionado ni en la agenda oficial de la visita chilena a Buenos Aires ni en la prensa porteña, sí ocupa gran espacio en la prensa chilena. Por ejemplo, Radio Biobío dice este viernes: "Gobierno no descarta abordar nuevamente en Argentina la extradición de Galvarino Apablaza". CNN Chile difundió:
El caso Apablaza está considerado en los diarios El Financiero, La Tercera y El Mercurio.
La repercusión puede demostrar cierta intención de los que podrán llamar "voceros de la derecha" por reinstalar el reclamo, pero también que el hecho de que un acusado de organizar el atentado que terminó con la muerte de un senador es un asunto institucional, de Estado, y no ideológico.
El amigo vergonzante
El jueves MDZ se hizo eco de la repercusión que obtuvo en Chile el hecho de que sus funcionarios que partían hacia Buenos Aires hablaran de Apablaza. Para ello, tomó información del diario La Tercera. Y aunque en el artículo, que repasó toda la historia de Galvarino Apablaza, su esposa funcionaria de la CAsa Rosada y sus vínculos políticos contenía todos los links a las fuentes de la información, esta vez causó malestar en uno de los aludidos.
Se trata del diputado nacional Guillermo Carmona, directivo del sector denominado "Corriente de la Militancia". Con un comunicado publicado en su web y con numerosos llamados de un empleado de prensa pretendió desmentir algunas cosas que la nota no dijo y otras que sí. Por ejemplo, Carmona sostuvo que nunca ha tenido contacto personal con el refugiado político Galvarino Apablaza, cosa que nadie dijo nunca. Si la tuvo, no hay registros. MDZ publicó su desmentida no una, sino dos veces, como derecho a réplica.
Pero en realidad, Carmona no desmentía a MDZ, sino a su "jefe" político, el ministro de Defensa y aspirante presidencial Agustín Rossi.
El legislador mendocino que responde ciegamente a la Casa Rosada sostuvo: "Niego terminantemente la versión que relaciona al Señor Galvarino Apablaza con la Corriente Nacional de la Militancia, espacio político al que pertenezco y cuya conducción ejerzo en la provincia de Mendoza".
Lo dijo en referencia a que en la nota se señaló que Apablaza había participado de un acto de su colectivo político interno del kirchnerismo en 2010, situación que fue reflejada, en esa época, por Clarín, La Nación, La Tercera y El Mercurio, entre otros medios. Pero la cuestión aquí no es lo que se dijo en esos medios, a los que hasta el legislador podría, en su construcción del relato, adjudicarles alguna intencionalidad "opositora", sino en que el propio Rossi no desmintió la participación del ex guerrillero chileno en su acto, y hasta defendió el derecho a hacerlo.
Publicó detrás de la cordillera El Mostrador: "Agustín Rossi pidió ´no hacer lecturas políticas´ sobre la presencia del ex líder del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR) en el acto de lanzamiento de la Corriente de la Militancia Política y Social, que reunió este martes en Buenos Aires a dirigentes afines al Ejecutivo. `Nadie lo expuso ni estuvo en el palco. Fue un observador más del acto, no hay nada que leer entre líneas`, aseguró".
A Rossi, jefe político de Carmona, no le avergonzó la prensencia de Apablaza en el acto de la "Corriente de la Militancia". Lo dijo en C5N:
Apablaza es un "refugiado político". Pidieron esa calificación, con todo derecho, las Abuelas de Plaza de Mayo, el Serpaj, Madres de Plaza de Mayo - Línea Fundadora, HIJOS, la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, el Instituto de Relaciones Ecuménicas, Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas, el CELS, el MEDH y la Liga por los Derechos del Hombre.
Su esposa, Paula Chahin trabaja en la Secretaría de Comunicacones de la Presidencia, en la Casa Rosada y todo el arco más estrecho al kirchnerismo ha defendido el derecho a que Apablaza no sea extraditado a Chile para ser juzgado por el delito del cual se lo acusa.
Sobre el acto de la Corriente de la Militancia, el diputado Edgardo Depetri dijo que Apablaza no había sido invitado por ninguno de los integrantes de la mesa organizadora del encuentro. "Puede haberlo invitado alguien más, pero la mesa organizadora ni siquiera trató ese tema", sostuvo.
"Apablaza es un compañero nuestro. Claro que vino, estuvo entre la gente. Si lo hubiera visto, lo saludo, me saco una foto y te la doy", dijo a La Nación el diputado Fernando Navarro, "Chino", número dos del Movimiento Evita, que dirige Emilio Pérsico.
Tal vez esa sea la aclaración y el motivo de la desmentida, y la posible vergüenza. Fue al acto de una agrupación, pero adhería a otra. Ambas, soportes de todo cuanto diga y haga la Casa Rosada.


