|
La Junta Militar egipcia reitera condiciones para abandonar el poder
Los militares decepcionaron al Partido Libertad y Justicia (PLJ), brazo político de la Hermandad Musulmana (HM) y líder del parlamento, que confiaba en que Tantawi ratificaría la normativa, más aún cuando el citado tribunal se declaró incompetente para decidir sobre el tema. Estipulan que quienes formaron parte del gobierno de Mubarak "no serían elegibles".
La Junta Militar egipcia reiteró hoy que sólo entregará el poder cuando haya un presidente electo y una nueva Constitución.
-
Te puede interesar
Cuba abre la puerta a escuchar la "jugosa" ayuda que ofrece Estados Unidos
Tal postura generó inquietud en sectores políticos por el impasse para reformar la Asamblea Constituyente y sancionar leyes.
La postura del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas (CSFA) la expuso su jefe, el mariscal de campo Mohamed Hussein Tantawi, pero levantó suspicacias entre quienes creen que ese ente trata de beneficiar a candidatos presidenciales afines a Hosni Mubarak.
-
Te puede interesar
Estados Unidos: ciudadanos de Miami se unen y demandan a Donald Trump
El CSFA remitió hace días a la Corte Suprema Constitucional la denominada Ley de Privación de Derechos Políticos aprobada por la Asamblea del Pueblo (cámara baja) para vetar la postulación de personas vinculadas a Mubarak, derrocado por una revuelta en febrero de 2011.
Los militares decepcionaron al Partido Libertad y Justicia (PLJ), brazo político de la Hermandad Musulmana (HM) y líder del parlamento, que confiaba en que Tantawi ratificaría la normativa, más aún cuando el citado tribunal se declaró incompetente para decidir sobre el tema.
El proyecto estipula que quienes formaron parte del gobierno de Mubarak durante los cinco años previos al 11 de febrero de 2011 "no serían elegibles" para participar en la carrera presidencial u ocupar puestos públicos en un período de 10 años.
De modo sorpresivo, la corte rechazó el pedido del CSFA relativo al polémico documento alegando que carecía de jurisdicción legal sobre proyectos de ley carentes de la aprobación de la cúpula castrense, según la Declaración Constitucional sancionada en marzo de 2011.
A su vez, el candidato presidencial Ahmed Shafiq, último primer ministro nombrado por Mubarak antes de dimitir, consideró "inconstitucional" el texto legal que claramente está dirigido contra él y Omar Suleimán, el exvicemandatario cuya candidatura fue anulada. En medio del limbo legal, las distintas fuerzas políticas que movilizaron simpatizantes en las calles el pasado viernes presionan para que la Junta Militar respete el calendario prometido para transferir el poder, pese a la falta de acuerdo sobre la Carta Magna.
Un tribunal administrativo ordenó reformar el ente constituyente cuya elección estuvo marcada por irregularidades que dieron un monopolio casi absoluto de los islamistas moderados del PLJ y los fundamentalistas salafistas del Partido El-Nour.
Cuando resta poco para la votación del 23 y 24 de mayo, se carece de fecha para formalizar la Constituyente y, por extensión, es menos probable que Egipto tenga una Carta Magna antes de elegir al nuevo jefe de Estado en la casi segura segunda vuelta de mediados de junio.
El proyecto estipula que quienes formaron parte del gobierno de Mubarak durante los cinco años previos al 11 de febrero de 2011 "no serían elegibles" para participar en la carrera presidencial u ocupar puestos públicos en un período de 10 años.
De modo sorpresivo, la corte rechazó el pedido del CSFA relativo al polémico documento alegando que carecía de jurisdicción legal sobre proyectos de ley carentes de la aprobación de la cúpula castrense, según la Declaración Constitucional sancionada en marzo de 2011.
A su vez, el candidato presidencial Ahmed Shafiq, último primer ministro nombrado por Mubarak antes de dimitir, consideró "inconstitucional" el texto legal que claramente está dirigido contra él y Omar Suleimán, el exvicemandatario cuya candidatura fue anulada. En medio del limbo legal, las distintas fuerzas políticas que movilizaron simpatizantes en las calles el pasado viernes presionan para que la Junta Militar respete el calendario prometido para transferir el poder, pese a la falta de acuerdo sobre la Carta Magna.
Un tribunal administrativo ordenó reformar el ente constituyente cuya elección estuvo marcada por irregularidades que dieron un monopolio casi absoluto de los islamistas moderados del PLJ y los fundamentalistas salafistas del Partido El-Nour.
Cuando resta poco para la votación del 23 y 24 de mayo, se carece de fecha para formalizar la Constituyente y, por extensión, es menos probable que Egipto tenga una Carta Magna antes de elegir al nuevo jefe de Estado en la casi segura segunda vuelta de mediados de junio.