Una exparticipante de Gran Hermano confesó su adicción al éxtasis y culpó a la exhibición mediática: "No lo pude manejar"
Tras sufrir ataques de pánico y una profunda depresión, la influencer logró rehabilitarse gracias a la ayuda de profesionales.
Conmoción por un exparticipante. Foto: Telefe.
El drama oculto de la fama golpeó con dureza a Romina Uhrig, quien decidió romper el silencio y relatar el calvario que vivió tras su paso por Gran Hermano. En una entrevista desgarradora con Infama, la exdiputada nacional confesó cómo la exposición mediática y las feroces críticas la empujaron a un abismo de fragilidad emocional y excesos.
Romina Uhrig y el alarmante relato de su dependencia a las pastillas
"Fue un momento de caída, de mucho dolor", reveló entre lágrimas, describiendo una etapa donde las luces de la televisión se apagaron para dar paso a un espiral de oscuridad en el mundo de la noche porteña.
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La soledad fue el detonante principal de su crisis. Uhrig explicó que el distanciamiento temporal de sus tres hijas, cuando debían irse con su progenitor, le generaba una angustia insoportable que la obligaba a huir de su hogar: “Cuando las nenas se iban con su papá yo me quedaba muy mal. No me podía quedar en mi casa, me tenía que ir porque me quedaba llorando, muy mal”. Ese desamparo, sumado al impacto de los rumores mediáticos, la llevó a refugiarse en compañías del espectáculo que, bajo una falsa contención, la introdujeron en el consumo de estupefacientes.
Con una honestidad brutal, la exlegisladora detalló el grado de adicción que alcanzó: “Empecé a tomar pastillas y lo que le dicen MD”. Además, luego confesó que “No quería salir si no tenía eso. Empezaba a buscar, a buscar y si no conseguía me ponía agresiva”.
El proceso de sanación comenzó cuando los ataques de pánico y la depresión se volvieron constantes, obligándola a buscar asistencia psiquiátrica por recomendación de una amiga cercana. Romina Uhrig reconoció que, a pesar de siempre considerarse una mujer fuerte y una madre ejemplar, esta situación la desbordó por completo. “Siempre me creí fuerte y pasé por otras cosas feas, pero esto no lo pude manejar”, expresó conmovida.




