Quién fue Ed Gein, el asesino que inspiró grandes películas de terror y será protagonista de la serie Monstruos de Netflix
Si te gustan los casos reales de asesinos y amás ver series en streaming, te contamos una historia que te pondrá los pelos de punta.
La serie Monstruo de Netflix, que ya ha explorado las historias de Jeffrey Dahmer y Hermanos Menéndez, se prepara para su próxima entrega. En esta ocasión, la producción se centrará en Ed Gein, un granjero de Wisconsin, cuyos crímenes conmocionaron a Estados Unidos en la década del 50.
Según los datos que se dieron a conocer, la nueva serie dentro de las historias de Monstruos llegará el 3 de octubre a la plataforma de la N roja y promete ser una de las bombas más importantes del año para el streaming, sobre todo para el género de terror. Todos los detalles del caso real están en esta nota.
La historia real de Monstruo: Ed Gein
En la memoria criminal de Estados Unidos, hay un nombre que se ha convertido en sinónimo de terror. Se trata de Ed Gein, quien a pesar de no haber cometido una gran cantidad de crímenes, se hizo famoso por la crudeza de los hallazgos en su casa. El origen de la maldad de Ed Gein se remonta a su infancia, en la que fue criado bajo el yugo de su madre, Augusta. Una mujer opresiva que le inculcó el temor al pecado y el desprecio hacia las mujeres, a quienes consideraba la fuente de toda corrupción.
En 1945, la muerte de Augusta lo dejó completamente solo. La granja familiar se transformó en un mausoleo, con habitaciones clausuradas como santuarios para la memoria de su madre. La pérdida de su guía, quien a su vez era su carcelera, desató una obsesión retorcida que lo llevó a cometer los crímenes más aberrantes que se recuerdan.
La verdad salió a la luz el 16 de noviembre de 1957 cuando la desaparición de Bernice Worden, una empleada de una ferretería local, llevó a la policía a la granja de Gein. Lo que encontraron superó todas las pesadillas: restos humanos convertidos en utensilios, muebles tapizados con piel y máscaras hechas con rostros de mujeres, y hasta un "traje" femenino completo que Gein usaba en soledad.
En sus declaraciones, Ed Gein admitió dos asesinatos, pero confesó haber profanado tumbas para extraer cadáveres de mujeres que se parecían a su madre. Su historia, marcada por la obsesión y la locura, ha servido de inspiración para íconos del cine de terror como Norman Bates, de Psicosis, y Leatherface, de La masacre de Texas.





