ver más

Mundial 2026: una reconocida actriz sufrió un insólito robo en Estados Unidos y generó disturbios en el hotel

Durante su estadía, la famosa sufrió el hurto de un valioso objeto familiar. Ante la falta de cámaras y respuestas del lugar, inició una búsqueda piso por piso.


Durante sus vacaciones familiares en Estados Unidos, Jimena Barón fue víctima de un particular episodio de inseguridad: el robo del coche de Arturo, el menor de sus hijos. El hecho fue presentado en Desayuno Americano, y llamó la atención debido a que ocurrió dentro de las propias instalaciones del hotel donde se hospeda junto a su familia.

A través de sus historias de Instagram, la cantante fue relatando el minuto a minuto del incidente y decidió transformar su frustración en un reclamo público. Según se detalló en el ciclo televisivo, la artista optó por pegar carteles por todo el establecimiento denunciando el robo.

La reacción de la cantante

"Alguien lo tiene, eso es lo que me da bronca", expresó Barón, quien aclaró que la molestia no pasaba por lo económico, sino por la situación: "Se comprará uno mañana, no es el tema, gracias a Dios. Es esa sensación de mierda, de que te choreen un cochecito".

Respecto al objeto, se trata de un producto costoso diseñado para dividirse y funcionar también como silla de seguridad para el auto. Esto sumó un incordio extra al viaje, ya que la familia debió interrumpir su descanso para salir a comprar un reemplazo y poder trasladar al bebé.

La situación escaló cuando, al consultar con la administración, le informaron que el hotel no contaba con cámaras de seguridad. Ante esta falta de respuestas, Barón decidió hacer su propia búsqueda. Convencida de que los responsables se encontraban en su misma planta, comenzó a recorrer los pasillos de manera insistente y a escuchar detrás de las puertas de las habitaciones.

Jimena junio a Matías "Tuma" Palleiro.

En los videos compartidos en sus redes, la actriz mostró su inusual táctica para intentar dar con el responsable: poner música de cumbia a alto volumen y golpear las puertas para forzar a que alguien saliera. Esta actitud derivó en que el personal de seguridad del hotel se acercara para detenerla, cuestionando su tránsito obsesivo por los corredores del lugar. A pesar del mal trago y del insólito operativo de búsqueda, el episodio quedó registrado como el "lunarcito" anecdótico de sus vacaciones.