"Le teníamos pánico": Barby Franco rompió el silencio y detalló el abuso que sufrió por su padre cuando era niña
Con total crudeza, Barby Franco detalló el calvario que vivió a causa de los padecimientos de su padre y el largo camino judicial que recorrió junto a su mamá.
Barby Franco se mostró muy movilizada al repasar los aspectos más difíciles de su historia familiar. / Captura Telefe
En una reciente conversación junto a Pampita, la modelo Barby Franco decidió abrir su corazón y relatar, de manera detallada, las complejas vivencias que marcaron sus primeros años de vida. La bailarina rememoró su infancia en la Villa 21-24, un periodo caracterizado por severas privaciones materiales y un entorno familiar atravesado por la violencia y los consumos problemáticos.
El temor hogareño como costumbre en la niñez de Barby Franco
Al recordar su vivienda hasta los seis años, Franco describió las condiciones extremas de su cotidianeidad: “Era calle de tierra y pared de chapa. No había ni baño de agua caliente, era agua helada con 2 grados. Pero dentro de todo yo fui feliz, la pasaba bomba. Era una comunidad que solamente quería trabajar. Mi mamá es mi todo, mi sostén; siempre tapó todo con amor”.
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Sin embargo, la atmósfera festiva de la niñez se diluía al cruzar la puerta de su casa debido a las conductas de su padre. “Las dos le teníamos pánico a mi papá, mucho. Hoy, de grande y con muchos años de terapia, entendí que lo que tenía mi papá es una enfermedad: la adicción al alcohol”, expresó conmovida. En esa misma línea, admitió haber naturalizado dinámicas alarmantes: “Para mí era re normal que mi papá desayune, almuerce y meriende vino o cerveza. Hubo situaciones que yo veía como normales, que en vez de darme un abrazo me pegue”.
La situación comenzó a advertirse en el ámbito escolar, donde la modelo asistía con signos visibles de maltrato físico y falta de descanso. A pesar de los intentos por buscar resguardo legal, las respuestas institucionales resultaron nulas. “Hicimos siete denuncias y nadie nos escuchaba. Nos decían que era un problema de familia que se iba a resolver. Hicimos quince denuncias y no podíamos más”, denunció públicamente.
El punto de giro llegó mediante un allegado que contactó al abogado Fernando Burlando. Sin conocer aún a la joven, el letrado gestionó un fuerte operativo policial que culminó con el arresto del agresor. “Nunca sentí tanta paz y felicidad como el momento en el que se lo estaban llevando”, confesó Barby, quien desde ese día interrumpió todo lazo con él.
El proceso posterior requirió acompañar a su madre en una prolongada depresión que duró una década. Hoy, asentada en una realidad armoniosa junto a Burlando, su pequeña hija Sarah y su madre recuperada, Barby Franco valora el camino recorrido. “Por suerte se curó y hoy en día estamos las tres chochas. Soy una bendecida. Disfruto la vida que nos merecemos”, concluyó con gratitud.