La sorpresiva declaración de la expareja de Romina Gaetani a más medio año de la denuncia: "Yo sufrí..."
A siete meses del hecho, Luis Cavanagh relató ante la Justicia una versión radicalmente opuesta a la denuncia original: los detalles.
El hecho se dio a conocer a fines de diciembre del año pasado.
Archivo MDZEn un testimonio que invierte por completo la narrativa inicial, Luis Cavanagh se presentó ante la Justicia para negar rotundamente las acusaciones de violencia de género radicadas por su expareja, la actriz Romina Gaetani. El empresario rechazó la imputación por lesiones leves y aseguró haber sido él la víctima de reiterados episodios de violencia, aquella noche del 28 de diciembre en el country Tortugas de Pilar.
Ante la fiscal María José Basiglio, titular de la Unidad Funcional de Instrucción Especializada en Violencia de Género, Cavanagh decidió romper el silencio y someterse a declaración indagatoria. Según su relato, el conflicto se originó cuando encontró el celular de la actriz desbloqueado en su casa.
Los detalles de aquella noche según Cavanagh
En su declaración, el empresario señaló que vio el teléfono abierto con unos 150 mensajes de una persona llamada "Fena", con la que ella habría mantenido una relación previa. Tras este episodio, Cavanagh aseguró que decidió poner punto final al vínculo debido a las mentiras, pidiéndole a Gaetani que abandonara la propiedad con la premisa de que lo único que él pretendía era que existiera verdad en la relación.
De acuerdo con la cronología aportada por el imputado, la actriz se retiró del lugar, pero regresó a bordo de su vehículo apenas quince minutos después. Ante esto, el empresario afirmó haber sentido miedo, lo que lo llevó a encerrarse bajo llave en su propia habitación. La tensión escaló cuando, según relató, Gaetani comenzó a golpear los vidrios desde el exterior exigiendo ingresar.
Al abrirle la puerta por temor a que ella se lastimara, la situación se habría tornado completamente física. Cavanagh relató que la actriz ingresó amenazándolo y que luego intentó atacarlo utilizando sillas del comedor, buscando partírselas en la cabeza, lo que lo obligó a sujetarlas para bajarlas al piso. Frente a una escalada de patadas y golpes de puño, el empresario admitió haberla retenido en el suelo durante unos quince o veinte segundos, rogándole que se tranquilizara y pidiéndole que abandonara la casa sin lastimarlo.
El punto central de la acusación contra Cavanagh radica en las escoriaciones, hematomas y cortes que presentó Gaetani tras el episodio, lesiones que la fiscalía atribuye a que el empresario la arrastró por el suelo hacia el exterior de la vivienda. Sin embargo, el acusado ofreció una explicación radicalmente distinta. Aseguró que, tras lograr sacarla de la casa y volver a encerrarse en su cuarto, la actriz rompió una ventana para reingresar a la fuerza. Según sus palabras, fue en ese momento cuando los vidrios se le vinieron encima y ella se lastimó al intentar atravesar un espacio chico y lleno de filos.
Posteriormente, el empresario declaró haber escuchado a través de las cámaras cómo Gaetani llamaba a una amiga abogada para decirle que acababa de sufrir un hecho de violencia y que estaba todo destrozado. Según la reconstrucción de Cavanagh, él salió al jardín a suplicarle de rodillas que no le hiciera eso y no lo denunciara, tras lo cual ella subió a su auto, estuvo a punto de atropellarlo, y se dirigió a la guardia del country. Allí, según la versión del imputado, la actriz fingió un ataque de nervios para pedir asistencia policial y médica.
A lo largo de su indagatoria, el empresario buscó dejar en claro que la dinámica violenta no era nueva y que él era quien la padecía, afirmando que un golpe representaba un riesgo letal para su vida debido a que se encontraba anticoagulado tras un problema de salud. Cavanagh concluyó afirmando que jamás le hizo daño a la actriz, que todo lo hizo cuidándola en extremo y que la psicóloga de pareja estaba perfectamente al tanto de las situaciones previas.
Ante la fiscalía, reconoció no haber denunciado penalmente estos presuntos ataques en el pasado, el empresario afirmó estar a entera disposición para someterse a las pericias psicológicas y psiquiátricas necesarias para respaldar su inocencia en una causa que ahora entra en una etapa de revisión exhaustiva de pruebas.